En una rueda de prensa en la sede nacional, la vicesecretaria de Coordinación Sectorial del Partido Popular, Alma Ezcurra, ha calificado la corrupción relacionada con el ‘caso PSOE’ como una “delincuencia de Estado”. Ezcurra subrayó que “todas las tramas desembocan en el mismo punto y todas apuntan a una sola persona, el Uno, el One”. A pesar de que pueda parecer que existen múltiples casos de corrupción, ella sostiene que, al observar detenidamente, solo hay uno: el caso del PSOE.
La política afirmó que “no existe ningún capo que desconozca la existencia de su propia mafia”, haciendo referencia al presidente Pedro Sánchez. Según ella, “una organización dedicada íntegramente a proteger los intereses de una sola persona no se construye a espaldas de esa persona”. Ezcurra argumentó que las recientes revelaciones confirman que el PSOE ha utilizado el Estado para “atacar a todos los contrapoderes democráticos, perseguir a quienes estorban y evitar la investigación de los delitos relacionados con el entorno personal del presidente”.
Reclamos y advertencias
Ezcurra exigió el cese inmediato de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. La vicesecretaria criticó que este último ha convertido su departamento en “el epicentro de la cloaca”, afirmando que “está tardando en marcharse por intentar laminar a sus propios compañeros”. Además, denunció un poder en España que ha confundido el Gobierno con el partido y este con la familia.
Alma Ezcurra advirtió: “Cuando el poder se corrompe y corrompe a otros poderes del Estado, nadie está a salvo”. En su opinión, desde el momento en que un líder abusa del Estado para protegerse a sí mismo y a su círculo cercano, todos los ciudadanos están en riesgo. “La historia de Pedro Sánchez ya está escrita; hay que reconocerle coherencia: comenzó en unas saunas y va a terminar en una cloaca”, resumió sobre la trayectoria política del presidente.
Corrupción y elecciones
La vicesecretaria enumeró prácticas atribuidas por la UCO al PSOE, incluyendo “parar investigaciones en curso”, “tratar de sobornar a jueces y fiscales”, así como “poner la fiscalía al servicio de los investigados por la justicia”. También mencionó intentos de controlar empresas privadas mediante denuncias inventadas.
Ezcurra instó a los socios del Gobierno a posicionarse: “Con una mafia no hay lealtad que valga: o se está con la corrupción o se está contra ella”. Cuestionó si realmente existe una línea roja para ellos respecto a la financiación irregular. Recodó que solo hay dos caminos posibles para abrir una nueva etapa: “que Pedro Sánchez convoque elecciones o que sus socios le retiren el apoyo”.
Llamado final al cambio
“Elecciones, elecciones y elecciones”, reclamó Ezcurra. También desmanteló lo que consideró una coartada del presidente al afirmar: “La ‘fachosfera’ no es un muro; es la última trinchera de Pedro Sánchez, quien sabe perfectamente que ya ha perdido”. El Partido Popular solo ha solicitado al presidente dos cosas simples: decencia y elecciones; ambas parecen aterrarle.
“El Partido Popular no va a gestionar la decadencia; ha venido a revertirla”, concluyó Alma Ezcurra. Afirmó rotundamente que ningún ciudadano, independientemente del poder que posea, está por encima de la ley.