El Gobierno de EE.UU. ha identificado a Abraham Hermosillo Álvarez, un mexicano de 31 años, como el presunto líder del ataque frustrado que tuvo lugar el pasado fin de semana durante el evento UFC Freedom 250. Este evento se celebró en los jardines de la Casa Blanca coincidiendo con el cumpleaños del expresidente Donald Trump. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Hermosillo fue arrestado por el FBI el 14 de junio, y se ha emitido una orden de detención migratoria en su contra por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El DHS declaró que «Abraham Hermosillo Álvarez, de México, planeó, organizó y dirigió el ataque planeado». Además, se informó que permaneció en EE.UU. tras la expiración de su visa de turista B2 en 2001 y recibió protección migratoria bajo el programa DACA durante la administración de Barack Obama.
Detalles del ataque frustrado
Una denuncia presentada ante un tribunal federal en Ohio, citada por diversos medios, revela que Hermosillo Álvarez es parte de un grupo de cinco individuos acusados de conspirar para llevar a cabo un ataque con múltiples víctimas durante el evento donde estaban presentes Trump y otros altos funcionarios del Gobierno estadounidense.
Según las acusaciones, los sospechosos planeaban utilizar drones equipados con explosivos dentro y alrededor del recinto con la intención de provocar una evacuación masiva. Posteriormente, tenían la intención de desplegar francotiradores para atacar a «objetivos de alto valor» entre aquellos que intentaran escapar.
Los acusados y sus posibles penas
Entre los otros acusados se encuentran Tycen Proper, un residente de Ohio de 19 años; Bryan Omar Roa, un californiano de 24 años; Michael Alan Thomas, también californiano y de 32 años; y Daniel K. Eskridge, originario de Misuri y también con 32 años. La investigación indica que varios comenzaron a comunicarse inicialmente a través de TikTok antes de trasladar sus conversaciones a la aplicación Signal.
Si son hallados culpables del delito de conspiración para cometer asesinato, los cinco enfrentan posibles penas que incluyen cadena perpetua y multas que podrían alcanzar hasta los 250.000 dólares. Además, hay contemplada una pena adicional que podría sumar hasta cinco años más por planificar un acto violento en terrenos federales como los que rodean la Casa Blanca.