Legisladores de ambos partidos han intensificado sus esfuerzos para revocar la autoridad del presidente Donald Trump en relación con las operaciones militares contra Irán, tras la expiración del plazo de 60 días establecido por la War Powers Resolution el 1 de mayo. A pesar de que un alto el fuego se ha mantenido desde principios de abril, Estados Unidos continúa aplicando un bloqueo naval sobre los puertos iraníes, mientras que Irán restringe el tráfico a través del Estrecho de Ormuz, cerrando efectivamente esta vía estratégica.
Las resoluciones lideradas por los demócratas para limitar los poderes bélicos del presidente han fracasado repetidamente en el Congreso controlado por los republicanos. Sin embargo, algunos miembros del Partido Republicano han comenzado a cuestionar la interpretación legal y la estrategia de la administración. El Republican Liberty Caucus ha calificado previamente los ataques como inconstitucionales, citando el Artículo I, Sección 8 de la Constitución, que otorga exclusivamente al Congreso los poderes bélicos.
Contexto: La War Powers Resolution y el alto el fuego
La War Powers Resolution, promulgada en 1973, exige que el presidente obtenga la aprobación del Congreso dentro de los 60 días posteriores a la introducción de tropas en hostilidades, con un período adicional de 30 días permitido para la retirada. Según informes, Estados Unidos e Israel iniciaron acciones militares contra Irán el 28 de febrero de 2026 y un alto el fuego comenzó el 7 de abril.
A pesar del alto el fuego, persiste el bloqueo naval estadounidense y se informa que Irán ha cerrado efectivamente el Estrecho de Ormuz al tráfico. Además, Irán ha amenazado con minar todo el Golfo Pérsico si se atacan sus costas o islas, lo que agrava aún más la crisis en esta vía marítima. La batalla legal sobre los poderes bélicos presidenciales se ha intensificado a medida que los demócratas obligan a votar sobre este tema y algunos republicanos expresan dudas acerca del cumplimiento legal por parte de la administración.
Afirmación "terminada" de Trump y disputa legal
En una carta dirigida al Congreso el 1 de mayo, Trump afirmó que las hostilidades con Irán habían sido «terminadas» desde el 7 de abril, argumentando que se mantenía dentro del límite de 60 días. El líder minoritario del Senado, Chuck Schumer (D-NY), rechazó esta afirmación como «tonterías», calificando al conflicto como una «guerra ilegal».
El secretario de Guerra Pete Hegseth testificó ante el Comité de Servicios Armados del Senado que el alto el fuego «pausa o detiene» el reloj de los 60 días, una opinión disputada por el senador Tim Kaine (D-VA), quien sostiene que no cree que la ley apoye tal interpretación debido a «serias preocupaciones constitucionales». Históricamente, los debates sobre los poderes bélicos presidenciales han girado en torno a la extensión de la autoridad ejecutiva; académicos legales como John Yoo, quien trabajó en el Departamento de Justicia durante la administración Bush, han defendido amplios poderes presidenciales mientras que críticos señalan que la Constitución reserva al Congreso el poder para declarar guerras.
Creciente oposición y deserciones republicanas
Una encuesta publicada por The Washington Post encontró que un 61% de los estadounidenses considera un error haber entrado en conflicto con Irán. Otras encuestas muestran una mayoría opuesta a la guerra. Senadoras como Susan Collins (R-ME) y Rand Paul (R-KY) votaron junto a los demócratas para limitar la autoridad del presidente; además, Lisa Murkowski (R-AK) indicó su disposición a apoyar una autorización condicional que requiera condiciones claras para tener éxito y un cronograma para la retirada en lugar de otorgar un «cheque en blanco» al presidente.
La representante Nancy Mace (R-SC) también se ha distanciado de Trump al afirmar que los republicanos fueron «engañados» sobre el alcance del conflicto. Los demócratas están utilizando este tema como parte de su estrategia electoral anticipándose a las elecciones intermedias, argumentando que los republicanos priorizan las ambiciones del presidente sobre los intereses nacionales.
Propuesta de paz iraní y respuesta de Trump
Irán ha presentado un plan en 14 puntos buscando poner fin permanentemente al conflicto. Este incluye garantías contra futuros ataques por parte de Israel y Estados Unidos, levantamiento de sanciones, retirada de fuerzas estadounidenses alrededor de Irán y un nuevo mecanismo para gobernar el Estrecho de Ormuz. El plan prevé un período negociador de un mes conduciendo a la reapertura del estrecho y al final del bloqueo naval.
No obstante, Trump mostró escepticismo ante esta propuesta, afirmando que no puede imaginarla como aceptable y señalando que Irán no ha «pagado un precio suficientemente alto» por sus acciones durante los últimos 47 años. Analistas han observado que su disposición para continuar con el conflicto pese a la oposición pública sugiere una influencia significativa por parte del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Perspectivas futuras
La batalla legal y política sobre los poderes bélicos presidenciales sigue vigente y podría tener implicaciones significativas para futuras acciones militares estadounidenses en la región. Si más republicanos se suman a los esfuerzos para restringir la autoridad de Trump, esto podría limitar su capacidad para actuar militarmente.
Aún sin autorización del Congreso, queda incierta la durabilidad del alto el fuego. Con el regreso a sesiones legislativas previsto pronto, se esperan nuevas votaciones que pondrán a prueba la interpretación administrativa sobre la War Powers Resolution.