En la inauguración de la Jornada Industrias Culturales: “Creación de empleo digno para Artistas y Creadores”
La portavoz del GPP en el Congreso, Ester Muñoz, ha manifestado que para alcanzar una “cultura en libertad” es esencial “desterrar las cuestiones sectarias y dejar de pensar que la cultura pertenece a una determinada ideología”. Según Muñoz, este Gobierno comete un grave error al considerar que solo ellos tienen derecho a la cultura. “No creen en la libertad”, ha afirmado contundentemente.
Muñoz defendió el modelo del Partido Popular, resaltando que se trata de “una cultura que respeta a quienes la hacen posible”. Además, subrayó la importancia de escuchar al sector cultural y entender que generar empleo digno para artistas y creadores no es solo una consigna, sino una obligación inherente a un servicio público.
Compromiso con la cultura
La portavoz recordó que cuando Núñez Feijóo asuma el Ejecutivo, se compromete a recuperar la Dirección General de Industrias Culturales y Creativas. “La cultura es vital no solo para nuestra sociedad, sino también para nuestra identidad como personas”, enfatizó.
En un contexto donde más de 500 millones de personas hablan español, Muñoz destacó la responsabilidad que conlleva crear arte en este idioma. Aseguró que la cultura “no es solo economía”, sino una herramienta fundamental para definir y proyectar nuestra sociedad.
Vivienda digna para los creadores
La portavoz insistió en que quienes contribuyen a la cultura deben poder “vivir con dignidad de lo que crean”. En este sentido, afirmó que aquí radica “la responsabilidad de la política”, reiterando el modelo del PP basado en el sacrificio y la voluntad para permitir a las personas vivir dignamente creando cultura.
Muñoz subrayó que “la cultura es el alimento del alma” y advirtió que sin ella, las sociedades no podrían avanzar. Afirmó que es un componente esencial en cada ser humano y lo que nos distingue como individuos.
Finalmente, destacó cómo solo el arte logra establecer esa conexión universal entre las personas. Recordó obras como el “Requiem de Mozart”, las cuales han sido compartidas a lo largo de los siglos y en diferentes lugares, evidenciando así “el tesoro que debemos cuidar”.