La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) llevó a cabo una operación inusual al utilizar un sistema de láser experimental contra globos de fiesta, confundidos erróneamente con drones pertenecientes a cárteles de la droga mexicanos. Este incidente provocó el cierre temporal del espacio aéreo en la zona y generó tensiones entre diversas agencias gubernamentales, según un informe de The Wall Street Journal.
La Administración Federal de Aviación (FAA) anunció el cierre del espacio aéreo por diez días en un radio de 11 millas (18 km) alrededor del aeropuerto internacional de El Paso, Texas, la noche del martes. Esta decisión fue revocada horas después, dejando sorprendidos a funcionarios de la Casa Blanca, el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional.
Confusión en el aire
El sistema láser contra drones conocido como LOCUST, desarrollado por AeroVironment, fue desplegado en Fort Bliss, una base del Ejército ubicada en El Paso. La autorización para su uso fue otorgada por el secretario de Guerra, Peter Hegseth, el mes pasado. Según fuentes citadas por el medio, la FAA había expresado previamente su preocupación sobre posibles amenazas a la aviación comercial tras ser notificada sobre los planes de la CBP para utilizar este sistema.
A pesar de las advertencias, la CBP decidió proceder con el uso del LOCUST para derribar varios objetos que consideraban drones asociados a cárteles mexicanos. Esta acción resultó en desvíos y cancelaciones de vuelos en el aeropuerto de El Paso y provocó indignación en el Pentágono, así como interrogantes en el Congreso.
Derribos inesperados
A medida que se investigaba lo ocurrido, los agentes comenzaron a analizar los restos de los objetos derribados para obtener más información sobre los supuestos drones del cártel. Sin embargo, al menos tres de estos objetos resultaron ser globos de fiesta, según informaron dos personas con conocimiento del caso.
Poco después, la FAA levantó las restricciones impuestas sin ofrecer muchas explicaciones. El secretario de Transporte, Sean Duffy, comunicó en X que «la FAA y el Departamento de Guerra actuaron rápidamente para abordar una incursión de drones de cárteles. La amenaza ha sido neutralizada y no existe peligro para los viajes comerciales en la región».