Los gallegos y los vascos están convocados a las urnas este domingo tras una campaña inédita que ha estado marcada por las restricciones impuestas por la crisis del coronavirus. Los partidos no han podido medir su ‘músculo’ al dejar atrás las grandes aglomeraciones, los mítines han sido más breves sin los típicos saludos y tanto las mascarillas como los geles hidroalcohólicos se han convertido por primera vez en compañeros de viaje.