El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, está en la búsqueda de captar el voto centrista y considera la posibilidad de designar a su vicepresidente, Geraldo Alckmin, como próximo ministro de Hacienda en caso de ser reelegido. Esta información fue reportada por Reuters el lunes.
Según fuentes cercanas al tema, esta estrategia tiene como objetivo reforzar la credibilidad fiscal del gobierno de Lula, lo que podría aumentar sus posibilidades de superar al senador Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta electoral programada para el 25 de octubre.
Estrategia política y alianzas
Geraldo Alckmin ha sido una figura clave en las negociaciones con Estados Unidos sobre aranceles y es reconocido como un político centrista con una extensa trayectoria. Su buena relación con el sector empresarial podría ayudar a reducir la ventaja que Bolsonaro mantiene en los mercados financieros.
No obstante, el presidente del Partido de los Trabajadores (PT), Edinho Silva, desmintió este martes que Lula esté considerando mover a Alckmin a la cartera de Hacienda. Silva enfatizó que el gobierno ya ha demostrado su capacidad para mantener la estabilidad fiscal.
Declaraciones oficiales
«Lula nunca habló de cambiar su gabinete ni siquiera mencionó el tema. Las decisiones sobre nombramientos se toman después de ganar las elecciones. Una vez electo, se procede a reorganizar el Gobierno. Esa posición no es una prioridad para Lula en este momento,» afirmó Silva en declaraciones a CNN Brasil.