Junto a Aznar, en el acto de clausura del Campus FAES, en Madrid
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que “España no necesita una mera sustitución en su Gobierno”, sino “una auténtica reconstrucción nacional”. En su discurso, destacó la importancia de establecer un nuevo contrato social que reconozca las obligaciones mutuas entre los ciudadanos.
Feijóo hizo hincapié en la necesidad de convocar a los españoles para “renovar el contrato social que sustenta cualquier democracia”, recordando cómo hace cincuenta años, durante la Transición, se forjó un gran pacto de confianza que permitió transformar el país y mejorar la calidad de vida de millones. En este sentido, instó a participar activamente en las próximas elecciones para “dejar de ser un país dividido, cansado y resignado”.
Convocatoria a la acción
El líder popular subrayó que “convocar a los españoles es ofrecerles renovar ese contrato”, comprometiéndose a restaurar la confianza perdida entre el Estado y los ciudadanos. Se refirió a la necesidad de pasar de una lógica de agravio a una lógica de ciudadanía compartida, enfatizando la importancia de “derechos iguales”, “servicios equivalentes” y “símbolos comunes”.
En una declaración sincera sobre sus intenciones políticas, Feijóo aseguró: “Toda mi vida he intentado ser un presidente libre... Mi única ambición es reconstruir mi país”. Aclaró que su objetivo no se limita a destituir al actual presidente Pedro Sánchez, sino a erradicar todo lo que este representa: “la mentira y la supervivencia política como único propósito en el ejercicio del poder”.
Crisis de confianza y propuestas concretas
El presidente del PP advirtió que una sociedad se quiebra no solo por desacuerdos, sino cuando pierde la fe en sus capacidades colectivas. Citó ejemplos como familias preocupadas por el futuro de sus hijos o trabajadores inseguros sobre la estabilidad del sistema. Además, criticó al Gobierno actual al afirmar que “vivimos bajo un Gobierno con menos principios que algunos clanes del crimen organizado”.
Apostando por fortalecer el Estado de derecho, Feijóo propuso restaurar instituciones independientes y devolver a los ciudadanos una administración centrada en el interés general. También reclamó medidas para proteger a la clase media frente a impuestos e inflación crecientes.
Inmigración y economía
En cuanto a inmigración, defendió un control riguroso: “ejerza nuestro derecho a decidir quién entra, cómo y en qué condiciones permanece”, asegurando que se debe dar la bienvenida a quienes aportan y expulsar a quienes delinquen. Asimismo, abordó el estancamiento salarial como uno de los grandes problemas del país y abogó por facilitar planes empresariales estables para fomentar la productividad.
Sobre Ceuta, Feijóo afirmó que España no sufrió un ataque por su fortaleza sino por su debilidad. Reclamó un Gobierno comprometido con proteger a sus ciudadanos: “Sánchez ha sido un presidente sumiso dentro y fuera de España. Yo solo le debo obediencia a mi país”.
Papel internacional y legado político
Afirmando que España tiene un rol relevante en Europa e Iberoamérica, el líder del PP rechazó abrazar dictaduras en foros internacionales. Subrayó: “Nuestro papel es seguir defendiendo la libertad”, comenzando por garantizarla dentro del propio país.
Cerrando su intervención, Feijóo expresó su deseo de ser un presidente honesto y reformista como lo fue José María Aznar. Reconoció al exmandatario como un espejo y fuente inspiradora para su propia carrera política.