Las conversaciones llevadas a cabo el sábado en Moscú se extendieron por tres horas y se realizaron a puerta cerrada en la residencia oficial de Putin, ubicada en el corazón de la capital rusa, según informaron medios estatales rusos.
Todas las partes involucradas han emitido comentarios generalmente positivos, aunque sin entrar en detalles específicos. El asesor de Putin, Yuri Ushakov, calificó las negociaciones como «constructivas y extremadamente francas».
Detalles de las conversaciones
Ushakov destacó que las discusiones no se limitaron únicamente al intercambio de opiniones sobre la crisis ucraniana; también se abordaron cuestiones económicas y posibles proyectos rusos-estadounidenses que podrían resultar mutuamente beneficiosos.
Además, mencionó que se reconocieron los avances tangibles del ejército ruso en la zona de combate y que era necesario abordar «las causas fundamentales del conflicto» durante las conversaciones.
A pesar del aumento de los ataques con misiles y drones rusos sobre ciudades ucranianas, incluida Kiev, las fuerzas terrestres rusas han avanzado lentamente durante gran parte del conflicto, sufriendo enormes bajas. Actualmente, Rusia controla aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano, áreas que fueron ocupadas desde 2022.
Aumento de los ataques aéreos
Estas conversaciones se producen en un contexto donde Rusia y Ucrania han intensificado sus ataques aéreos en los últimos meses. Ucrania ha manifestado dificultades para repeler los ataques de misiles balísticos debido a la falta de misiles interceptores, mientras que Kiev ha centrado sus ofensivas en objetivos estratégicos económicos rusos, especialmente instalaciones petroleras.