Una docena de familias palestinas en un pueblo de Cisjordania ocupada han recibido órdenes de evacuar sus hogares durante una operación militar israelí destinada a desalojar a los colonos israelíes.
Desde el pasado domingo, los colonos habían sitiado a los residentes en tres viviendas de la zona, interrumpiendo sus suministros de agua y electricidad. Abdel Azim Wadi, alcalde de Qusra, informó que su localidad ha sido declarada como una zona militar cerrada, y que las fuerzas israelíes están utilizando algunas casas palestinas desocupadas como cuarteles.
El ejército israelí ha declarado que su objetivo es proteger a los residentes. En contraste, un portavoz del gobierno israelí calificó las acciones de los colonos como “deplorables” e “inaceptables”, asegurando que se llevará a cabo una investigación para arrestar a los responsables.
Violencia en aumento
La expansión acelerada de asentamientos bajo el actual gobierno israelí ha empoderado a los colonos, lo que ha resultado en un notable aumento de la violencia hacia los palestinos con el fin de expulsarlos de sus tierras. Cabe destacar que todos los asentamientos son considerados ilegales según el derecho internacional.
Respecto a las familias sitiadas en Qusra, compuestas por las familias Abu Ridi y Hassan, se informó que dos de las tres casas fueron evacuadas el jueves. Los evacuados se trasladaron posteriormente a la tercera vivienda. En otra parte del pueblo, un hombre relató haber sido sacado por la fuerza de su hogar por soldados israelíes.
Qaher Odeh explicó que más de 20 soldados ingresaron a su casa por la mañana. Tras abandonar el lugar, regresaron para informarles a él y a su hermano que estaban en un puesto militar y debían salir.
Desplazamiento forzado
"Salimos y comenzamos a caminar hacia la parte baja del vecindario. Poco después, sellaron toda el área", comentó Odeh. "Había muchas personas siendo forzadas fuera de sus hogares", agregó.
Imágenes compartidas desde Qusra muestran una docena de vehículos de seguridad israelíes, incluyendo un bulldozer. En grabaciones posteriores se observa una larga fila de fuerzas de seguridad israelíes dirigiéndose hacia el pueblo palestino.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) afirmaron haber desechado dos puestos ilegales y detuvieron a un israelí mientras confiscaban equipos en las afueras de Qusra y Jalud, cerca de Nablus.
Reacciones internacionales
Qusay Abu Ridi, uno de los miembros atrapados en estas circunstancias, mencionó que su casa fue atacada nuevamente durante la noche y algunos colonos permanecen en la zona ocultándose del ejército. Su hermano, propietario del inmueble y empresario palestino-estadounidense, había presentado quejas ante la embajada estadounidense.
El embajador estadounidense Mike Huckabee, conocido por su apoyo a los asentamientos, describió la intimidación hacia las familias de Qusra como “un acto horrendo de terrorismo”. Huckabee expresó: “Las acciones llevadas a cabo por quienes perpetraron este acto son disgustantes. No hay excusa para tal comportamiento matón”, publicó en X.