La campaña militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha alcanzado un punto crítico, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado. Este conflicto, basado en engaños, podría resultar más costoso de lo que cualquier funcionario en Washington está dispuesto a admitir. Con el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo atrapado detrás de un bloqueo, la región se encuentra al borde de un conflicto incontrolable. En este contexto, Estados Unidos le presenta a China una elección: armar a Irán y prolongar la crisis energética global o colaborar con Occidente para poner fin al régimen iraní.
Puntos clave:
- Las fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaron ataques contra Irán a finales de febrero, provocando represalias iraníes en territorio israelí y bases estadounidenses.
- El estrecho de Ormuz, un pasaje que varía entre 13 y 21 millas de ancho, ha estado casi completamente cerrado, interrumpiendo el 20 por ciento de los envíos globales de petróleo.
- China, que obtiene más del 37 por ciento del petróleo que transita por el estrecho, enfrenta presión económica mientras sus barcos quedan atrapados en el Golfo Pérsico.
- El secretario de Estado Marco Rubio se encuentra en Beijing instando a China a presionar a Irán, incluso cuando empresas chinas discuten ventas de armas a Teherán.
- El ministro de Defensa iraní ha advertido sobre devastadoras represalias contra las bases estadounidenses, y se anticipa que el costo humanitario será abrumador.
- Estados Unidos está forzando la mano de China: ser un líder global y ayudar a terminar con el control iraní o prolongar la guerra armándolos.
Apelación estadounidense a China en medio del conflicto con Irán
El estrecho de Ormuz no es solo una curva en un mapa; es el punto crítico energético más importante del mundo. Esta angosta franja de agua entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán mide apenas entre 13 y 21 millas. Dentro de ese espacio limitado hay dos rutas marítimas separadas por una zona buffer. Las rutas están ubicadas cerca de la costa iraní, donde Irán tiene jurisdicción sobre islas estratégicas como Abu Musa, desde donde puede amenazar cualquier embarcación que intente cruzar. Durante años, analistas han advertido que si Irán cerraba el estrecho, la economía global sufriría. Esa advertencia se ha hecho realidad. Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra objetivos iraníes el 28 de febrero, las fuerzas militares iraníes han bloqueado efectivamente el tráfico marítimo, elevando los precios del combustible y amenazando el flujo de gas natural licuado crucial para Europa durante el invierno.
Las políticas de la administración Trump han profundizado aún más la crisis. Al rechazar los esfuerzos europeos para revivir el acuerdo nuclear y exigir concesiones poco realistas a Teherán, Washington ha empujado a Irán hacia una postura más agresiva. Las agencias de inteligencia estadounidenses han concluido consistentemente que Irán detuvo su programa nuclear en 2003 y no está desarrollando activamente una bomba atómica. Sin embargo, la narrativa oficial continúa presentando a Irán como una amenaza nuclear inminente, justificando acciones militares similares a las utilizadas para invadir Irak. “No nos estamos moviendo hacia armas nucleares; pero si ustedes hacen algo incorrecto, forzarán a Irán a moverse en esa dirección porque debe defenderse”, advirtió Ali Larijani, asistente del líder supremo Ayatollah Ali Khamenei.
China en una posición complicada respecto a Irán
China se encuentra en una situación difícil. Según datos de la Administración de Información Energética de EE.UU., China recibió más del 37 por ciento del petróleo que transitó por el estrecho durante el primer trimestre del 2025, convirtiéndose así en el mayor consumidor individual de esta ruta energética. Los mercados indio, surcoreano y japonés también dependen en gran medida del pasaje. Por otro lado, Estados Unidos solo obtiene un 2.5 por ciento de su petróleo a través del estrecho, lo que significa que Washington tiene mucho menos que perder económicamente ante un cierre. El secretario Rubio admitió durante una entrevista con Fox News desde Beijing que esta situación “amenaza con desestabilizar Asia más que cualquier otra parte del mundo”. Reconoció además que los barcos chinos están “atrapados en el Golfo Pérsico” y que la crisis es “una enorme fuente de inestabilidad”.
La visita de Rubio a Beijing representa un esfuerzo diplomático para convencer al presidente chino Xi Jinping para presionar a Irán con miras a reabrir el estrecho. “Esperamos convencerlos para que jueguen un papel más activo en hacer que Irán abandone sus acciones actuales”, dijo Rubio. Sin embargo, Estados Unidos le pide a China abandonar un aliado clave mientras impone un bloqueo naval sobre los puertos iraníes que ha paralizado la industria petrolera teheraní durante más de un mes. Según informes recientes, China compra alrededor del 90 por ciento del petróleo exportado por Irán.
A medida que avanza este conflicto bélico sin una estrategia clara para salir adelante, las advertencias aumentan sobre posibles represalias iraníes contra bases estadounidenses en Medio Oriente utilizando misiles balísticos avanzados. La administración estadounidense parece estar ofreciendo ahora esencialmente una elección: armar a Irán y prolongar la guerra o asumir un rol como líder global trabajando junto al Occidente para poner fin al régimen iraní.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 20% |
Porcentaje de la oferta mundial de petróleo atrapada detrás de un bloqueo en el estrecho de Ormuz. |
| 37% |
Porcentaje del petróleo que China recibe a través del estrecho de Ormuz. |
| 2.5% |
Porcentaje del petróleo que Estados Unidos recibe a través del estrecho de Ormuz. |
| 90% |
Porcentaje del petróleo exportado por Irán que es comprado por China. |