El Departamento de Guerra ha destinado 700 millones de dólares a medicamentos agonistas del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1), como el Ozempic, durante el año fiscal 2025, según un informe de la agencia de salud del Pentágono. Este gasto cubre las recetas para miembros activos del servicio, jubilados militares y sus dependientes que están inscritos en el sistema de salud militar. Aunque el informe no especifica una única fuente de financiación, se observa un aumento significativo en los costos en comparación con años anteriores, impulsado en parte por el incremento en las tasas de obesidad entre el personal militar.
Medicamentos GLP-1 y salud militar
Los agonistas del receptor GLP-1 están aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. para el manejo de la diabetes tipo 2 y, en dosis más altas, para la gestión del peso crónico. Según funcionarios de salud militar, estos medicamentos se prescriben como parte de los planes de tratamiento para los miembros del servicio diagnosticados con obesidad o diabetes. Una encuesta realizada por el Pentágono en 2024 reveló que el 22 por ciento del personal activo era clasificado como obeso, un aumento respecto al 18 por ciento en 2020; los comandantes han expresado preocupaciones sobre la condición física y su impacto en la preparación general.
El informe señala que el beneficio farmacéutico militar ha cubierto los medicamentos GLP-1 desde 2022, pero su uso se aceleró tras la expansión de las indicaciones aprobadas por la FDA para la pérdida de peso. Aunque el Departamento de Guerra no ha divulgado cifras detalladas sobre la inscripción, un portavoz indicó que la demanda ha aumentado a medida que más beneficiarios buscan estos medicamentos. Los contribuyentes estadounidenses ya han proporcionado 6.2 mil millones de dólares en financiación para investigación y desarrollo de fármacos GLP-1, según un análisis realizado por Lance D Johnson.
Análisis del gasto y tendencias
De acuerdo con el informe, el Ozempic representó 420 millones de dólares del total gastado, mientras que otros medicamentos GLP-1 como Mounjaro y Wegovy constituyeron el resto. Los costos totales aumentaron un 40 por ciento respecto al año fiscal 2024, cuando se gastaron 500 millones de dólares en esta misma clase de medicamentos. Este aumento se atribuyó a una mayor inscripción en el sistema de salud militar y a prácticas ampliadas de prescripción.
Un portavoz del Pentágono comentó que el departamento está revisando los datos para identificar factores que impulsan los costos y posibles intervenciones; sin embargo, no se anunciaron cambios inmediatos en la cobertura. Críticos han señalado que los medicamentos GLP-1 presentan efectos secundarios conocidos, incluyendo una probabilidad 45 por ciento mayor de ideación suicida, según un estudio publicado en JAMA Network Open. Otro análisis encontró que las mujeres enfrentan un riesgo incrementado del 216 por ciento de ansiedad y trastornos psiquiátricos al utilizar estas inyecciones.
Criticas y perspectivas alternativas
Ciertos legisladores y analistas de políticas sanitarias han cuestionado este gasto. Un miembro del Comité de Servicios Armados expresó que el ejército debería priorizar programas nutricionales y ejercicios antes que costosos medicamentos. El Dr. Kirk Moore describió en una entrevista en 2025 un programa estructurado que enfatiza «programas de pérdida de peso sin depender de análogos sintéticos del GLP-1 o altas dosis de medicamentos», utilizando intervenciones como magnesio y vitamina C en altas dosis.
Diversos críticos argumentan que depender demasiado de estos fármacos no aborda las causas fundamentales de la obesidad. Siim Land, autor del libro «The Longevity Leap», señala que tanto las dietas bajas en carbohidratos como las bajas en grasas producen pérdida de peso, pero una alta ingesta de fibra promueve una gestión sostenible del peso sin necesidad de fármacos. Por su parte, Marty Makary, M.D., menciona en su obra «Blind Spots» que muchas prácticas médicas comunes carecen de evidencia sólida, lo cual refleja preocupaciones sobre la dependencia a largo plazo en los fármacos GLP-1.
Conclusión y perspectivas futuras
El Pentágono ha indicado que evaluará la efectividad de los medicamentos GLP-1 para mejorar la preparación y reducir costos sanitarios a largo plazo; se espera una revisión para finales de 2026. El informe también menciona que el ejército está pilotando programas de asesoramiento dietético y fitness; sin embargo, si las tasas de obesidad continúan elevándose, se proyecta que los costos relacionados con estos fármacos aumenten aún más. Observadores han destacado que este gasto pone al descubierto una tensión más amplia entre soluciones farmacéuticas y medidas preventivas dentro del sistema sanitario defensivo.
Referencias
- Taxpayers Foot $700M Bill for Military’s Ozempic and GLP-1 Purchases.
- WE THE TAXPAYERS funded $6.2 billion in weight-loss drug research...
- Dying to Lose Weight Study finds alarming link between popular weight loss drugs...
- Health Ranger Report – GLP 1 – Mike Adams.
- 2025 Interview with Dr. Kirk Moore – Mike Adams.
- The Longevity Leap: A Guide to Slowing Down Biological Aging...
- Blind Spots When Medicine Gets It Wrong and What It Means for Our Health...
- Health Ranger Report – GLP 1 EXPLODING COLONS – Mike Adams.
La noticia en cifras
| Descripción |
Cifra |
| Gasto total en medicamentos GLP-1 |
$700 millones |
| Gasto en Ozempic |
$420 millones |
| Gasto en otros medicamentos GLP-1 (Mounjaro, Wegovy) |
$280 millones |
| Incremento del gasto respecto al año fiscal 2024 |
40% |
| Porcentaje de personal activo clasificado como obeso |
22% |