El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha tomado la decisión de despedir al exsecretario de la Marina, John Phelan. Este movimiento se debe a la creciente frustración del mandatario por el retraso en la entrega de los acorazados que forman parte de su ambicioso plan denominado ‘Flota Dorada’, según informó el jueves The New York Times, citando fuentes cercanas al asunto.
Phelan tenía como objetivo entregar el primer acorazado para 2028, un plazo considerado casi inalcanzable por altos funcionarios del Departamento de Defensa y del Gobierno, quienes fueron consultados por el medio.
La presión sobre Phelan
Trump había establecido expectativas elevadas para estos buques, que debían ser los más grandes, rápidos y poderosos jamás construidos. Esta iniciativa era fundamental para su visión militar y Phelan había jugado un papel crucial al defender la propuesta directamente ante el presidente.
No obstante, la situación se tornó crítica en las últimas semanas debido a la frustración acumulada de Trump con la gestión de Phelan. Altos funcionarios revelaron que tanto el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, como su subsecretario, Stephen A. Feinberg, habían expresado preocupaciones sobre la falta de trabajo en equipo y habían presionado por su destitución.
Desarrollo naval y alternativas rechazadas
Fuentes militares han indicado que la industria naval estadounidense no posee la capacidad necesaria para desarrollar los acorazados avanzados dentro del plazo exigido por Trump. Ante esta situación, Phelan propuso recurrir a astilleros europeos para cumplir con el cronograma establecido; sin embargo, esta sugerencia fue rechazada rotundamente por el presidente, lo que finalmente llevó a su despido.