Marruecos no permite que España regularice como residentes a los descendientes del Sáhara Español, y eso es una vergüenza que huele a cobardía pura. Hasta la Marcha Verde de 1975, el Sáhara era provincia española. Sus habitantes tenían DNI español, documentación oficial, censo y todo lo que convertía a ese territorio en parte de España. Eran españoles de hecho y de derecho. España los trató como suyos mientras le convenía.