El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han decidido excluir a Estados Unidos de su plan para patrullar el estrecho de Ormuz una vez que finalice el conflicto en la región. Esta información fue reportada por The Telegraph.
El estrecho de Ormuz, considerado una 'arma' estratégica por Irán, es un punto crucial para el tráfico marítimo.
Según el proyecto presentado, se prevé el envío de dragaminas y otras embarcaciones con el objetivo de despejar la ruta marítima y asegurar el tránsito seguro de los buques comerciales.
Videoconferencia sobre Oriente Medio
Los líderes europeos tienen programada una videoconferencia este viernes con representantes de varios países, donde discutirán las mejores estrategias para gestionar Oriente Medio tras un posible alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.
Macron ha declarado que esta iniciativa se trataría de una misión internacional de defensa que no incluiría a naciones "beligerantes", como Israel, Irán y EE.UU. Además, su plan contempla la coordinación con los países ribereños del estrecho, incluida la República Islámica. Aunque Irán no participaría directamente en la misión, su autorización podría ser necesaria para llevar a cabo las operaciones.
No obstante, este enfoque podría generar descontento en la Casa Blanca. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado en múltiples ocasiones a sus aliados dentro de la OTAN por su renuencia a involucrarse en el conflicto contra Irán y por no desplegar buques militares en el estrecho. La tensión ha escalado al punto que Trump ha insinuado la posibilidad de abandonar la alianza militar. Por su parte, los líderes europeos sostienen que no es su guerra.
Rechazo a ayudar en el conflicto contra Irán
La distancia entre Washington y Europa se hizo evidente cuando Trump instó a sus aliados a colaborar para restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, ninguno de los países solicitados mostró disposición para asumir los riesgos y costos asociados al conflicto. Ante esta negativa, Trump expresó su frustración.
"¿Por qué estamos protegiendo a países que no nos protegen a nosotros?", cuestionó Trump. También mencionó que siempre había considerado que "ese era un punto débil de la OTAN", añadiendo: "Íbamos a protegerlos, pero siempre he dicho que, en caso de necesidad, ellos no nos protegerían".
Diversos gobiernos europeos fueron más allá al negarse a autorizar el uso de sus bases y espacio aéreo. Desde el inicio del conflicto, España prohibió el uso de sus bases de Rota y Morón por parte de Estados Unidos. Italia también se opuso al aterrizaje de bombarderos estadounidenses destinados a Oriente Medio en la base aérea de Sigonella (Sicilia), mientras que Francia no autorizó el sobrevuelo de aviones militares israelíes.