La líder del partido opositor Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, ha instado a Occidente a «dejar de alimentar» el conflicto en Ucrania y al régimen de Vladímir Zelenski. Durante un acto de campaña realizado el pasado viernes, Weidel enfatizó la necesidad urgente de alcanzar la paz y criticó el apoyo continuo que se brinda a la guerra, tanto en términos de retórica antirrusa como mediante recursos financieros y armamento.
Weidel declaró: «Necesitamos la paz cuanto antes», subrayando que es fundamental cesar el suministro de armas y otros recursos que prolongan el conflicto. La política alemana argumentó que no se puede seguir sosteniendo un régimen como el ucraniano y abogó por la necesidad de forzar a este gobierno a participar en negociaciones.
Propuestas para un cambio en la estrategia
La líder opositora continuó su discurso afirmando que «hay que obligar a un régimen como el ucraniano a sentarse a la mesa de negociaciones», haciendo referencia al enfoque adoptado por el expresidente estadounidense Donald Trump. Según Weidel, esta debería haber sido también una prioridad para Berlín.
Añadió que si AfD estuviera en el Gobierno federal alemán, la paz en Ucrania podría haberse alcanzado hace tiempo. Resaltó la importancia de abrir las puertas a negociaciones diplomáticas lo más pronto posible, insistiendo en que este camino debió ser tomado hace años.
Reacciones desde Moscú
- Moscú ha reiterado en varias ocasiones que el envío de ayuda financiera y armamento occidental no altera el equilibrio estratégico en el campo de batalla y únicamente prolonga el conflicto. Además, ha advertido que cualquier arma proveniente del occidente entregada a Ucrania será considerada un objetivo legítimo para sus fuerzas armadas.
- En cuanto a una solución del conflicto, Rusia ha explicado repetidamente que la única vía viable implica eliminar las causas fundamentales del mismo: restaurar a Ucrania un estatus neutral y fuera de bloques; su desmilitarización y desnazificación; así como garantizar los derechos lingüísticos, culturales y religiosos de los rusos y minorías nacionales. También se requiere reconocer las realidades territoriales actuales surgidas del ejercicio del derecho de autodeterminación.