La frontera entre Colombia y Venezuela se encuentra bajo la influencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Este grupo guerrillero, fundado en la década de 1960, ha establecido un control significativo sobre diversas actividades ilícitas en la región, incluyendo el tráfico de drogas, la extorsión, el contrabando y la minería ilegal de oro y coltán.
Las zonas afectadas incluyen estados fronterizos como Zulia, Táchira, Apure y Amazonas. Además, el ELN colabora con elementos corruptos del gobierno venezolano, lo que complica aún más la situación en esta área crítica.
Impacto en la seguridad regional
La presencia del ELN no solo afecta a Colombia, sino que también tiene implicaciones profundas para Venezuela y su estabilidad política. La combinación de actividades criminales y corrupción socava los esfuerzos por establecer un orden público efectivo en ambos países.
A medida que las tensiones continúan aumentando, es fundamental que tanto Colombia como Venezuela busquen soluciones conjuntas para abordar los desafíos planteados por este grupo guerrillero y sus aliados. La cooperación internacional puede ser clave para restaurar la seguridad en estas regiones vulnerables.