El Ministerio de Defensa de Rusia ha anunciado que su Ejército logró, en un lapso de 24 horas, desmantelar puntos de dislocación temporal de las fuerzas ucranianas y mercenarios extranjeros en un total de 147 áreas. Este ataque masivo ha sido calificado como una operación exitosa que alcanzó y destruyó todos los objetivos militares ucranianos designados.
Según la cartera, "con la aviación operativa-táctica, drones de ataque, fuerzas de misiles y artillería, las agrupaciones de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa han infligido pérdidas a los puntos de ubicación temporal de las formaciones armadas ucranianas y mercenarios extranjeros en 147 áreas".
Objetivos militares y respuesta a Ucrania
Desde el Ministerio de Defensa ruso se ha enfatizado en múltiples ocasiones que estas operaciones están dirigidas exclusivamente contra objetivos militares, así como plantas e instalaciones energéticas que sostienen al sector industrial-militar del régimen de Kiev. Estas acciones son presentadas como una respuesta a los ataques terroristas ucranianos contra infraestructura civil rusa.
Por otro lado, el régimen de Kiev ha sido señalado por violar todos los acuerdos previos y ceses del fuego establecidos, a pesar de su compromiso inicial. Esta situación ha llevado a Ucrania a estar al borde de una crisis energética, exacerbada por los ataques retaliatorios provenientes de Moscú.