La administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, se encuentra en proceso de implementar sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), lo que podría restringir de manera significativa las operaciones de esta institución. La información proviene de un artículo publicado por The Wall Street Journal, que cita documentos internos y declaraciones de funcionarios estadounidenses.
Estas sanciones prohibirían la mayoría de las transacciones del tribunal tras un período de gracia de seis a siete meses. Esto podría paralizar la actividad de la CPI, limitando su capacidad para operar con dólares estadounidenses y dificultando su acceso al sistema financiero global.
Decisión inminente
Aún no está claro cuándo se tomará la decisión final sobre estas sanciones, aunque algunos funcionarios han indicado que podrían formalizarse en el transcurso de la próxima semana. Según el medio mencionado, las relaciones entre Washington y la CPI se deterioraron después de que el tribunal emitiera en 2024 una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el exministro de Defensa, Yoav Galant, acusados de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad durante el conflicto en la Franja de Gaza.
En julio, el secretario de Estado Marco Rubio anunció una nueva ofensiva en la lucha del gobierno estadounidense contra la Corte Penal Internacional. Esta campaña diplomática tiene como objetivo desmantelar el tribunal global, intensificando así las tensiones entre ambas partes.
Contexto adicional
Para profundizar en qué es la Corte Penal Internacional y los motivos detrás de su desacreditación, lea este artículo.