En recientes entrevistas en ‘Las Mañanas de RNE’ y ‘El programa de Ana Rosa’, el portavoz nacional y vicesecretario de Cultura y Deporte del Partido Popular, Sémper, ha expresado su preocupación por la creciente desconfianza hacia el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), un fenómeno que atribuye a la gestión del Gobierno. Según Sémper, “el mensaje que estamos proyectando al mundo es de tercera división”, una afirmación que no solo se refiere a “la desprotección de nuestras fronteras”, sino también al hecho de que “ningún país como España, cuarenta días después, está así”.
“No hay más que ver la prensa internacional hoy, el bochorno que estamos proyectando, la desconfianza sobre nuestro servicio de información provocado y proyectado por el propio Gobierno”, lamentó. En este contexto, denunció que la situación actual es un “despropósito de unas dimensiones ya difícilmente explicables” tras la reciente divulgación de informes que contradicen la postura oficial del Ejecutivo.
La crisis de confianza en el CNI
Sémper subrayó que esta falta de credibilidad está generando confusión entre los ciudadanos. “Tenemos al poder político diciéndonos: ¿a quién cree usted, al presidente del Gobierno, a los ministros y al delegado del Gobierno, o a lo que dicen los informes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del CNI?”, expuso. Este dilema refleja una estrategia comunicativa engañosa por parte del Gobierno.
Además, criticó cómo el actual Ejecutivo “externaliza siempre la culpa y la responsabilidad”. Según él, problemas como la vivienda, los apagones o la crisis humanitaria en las fronteras son ignorados por un Gobierno que se niega a asumir sus responsabilidades.
Comparaciones inquietantes
En su análisis, Sémper comparó al presidente del Gobierno con “Nerón con TikTok”, sugiriendo que no tomará medidas efectivas para abordar estos desafíos. “No va a hacer nada, no va a dar un paso: habrá una huida hacia adelante”, advirtió.
Asimismo, reprochó al Ejecutivo por no haber activado ninguno de los frentes necesarios para defender las fronteras nacionales o mejorar la posición internacional del país. Cuestionó la falta de acciones diplomáticas serias con Marruecos y se preguntó: “¿alguien entiende que no haya sido llamado el embajador de España a Marruecos a consultas?”.
Relaciones tensas con Marruecos
Sémper también recordó un episodio reciente en el cual el presidente insinuó en el Congreso haber llamado a la embajadora marroquí, solo para aclarar más tarde que “estaba de vacaciones”. Esto pone de manifiesto una relación problemática con Marruecos, donde “no puede ser que tenga un grifo que abre o cierra”, refiriéndose a las presiones migratorias.
Finalmente, enfatizó que Marruecos debe entender que “España es un país que defiende su frontera”. Advirtió sobre las consecuencias económicas y políticas si continúa jugando con la situación fronteriza.