Advertencia: Este relato contiene detalles perturbadores y menciones de intentos de suicidio.
Lindsay Clancy, acusada de asesinar a sus tres hijos, había estado "suplicando ayuda" antes de la tragedia, según testimonio de su exsuegra durante el juicio. Susan Clancy afirmó que la salud mental de Lindsay se deterioró notablemente tras el nacimiento de su hijo menor. "Tenía insomnio. Estaba perdiendo el apetito", relató en la corte. La madre del acusado describió a Lindsay como una persona "muy ansiosa y triste".
Los abogados defensores argumentan que Clancy estaba sufriendo un psicosis posparto en el momento de los hechos, mientras que los fiscales sostienen que tomó una decisión deliberada al quitarle la vida a sus hijos: Cora, de cinco años; Dawson, de tres; y Callan, de ocho meses.
Testimonios sobre la salud mental
Al ser interrogada por un abogado defensor sobre si Lindsay había mostrado interés en buscar tratamiento médico, Susan Clancy respondió: "Muy mucho". Agregó que su exnuera estaba "suplicando ayuda" y la describió como una madre "muy cariñosa y amorosa".
Después de tres semanas de testimonios por parte de numerosos testigos, los fiscales concluyeron su caso el lunes. Posteriormente, la defensa comenzó a presentar su versión con anécdotas personales de familiares.
Lindsay enfrenta tres cargos por asesinato en primer grado. Su madre, Paula Musgrove, declaró que siempre había deseado ser madre y consideró que tener hijos era lo mejor que le había pasado. Sin embargo, comenzó a experimentar problemas para dormir y envió un mensaje indicando que se sentía "realmente enferma".
Preocupaciones previas a la tragedia
Un mes antes del trágico evento, Musgrove recordó que su hija compartió con ella y con Patrick Clancy, su entonces esposo, que tenía pensamientos sobre hacerles daño a los niños. Además, mencionó que Lindsay le decía: "Esto no soy yo; nunca he sido así antes".
Los fiscales han declarado que en enero de 2023, Clancy estranguló intencionalmente a sus tres hijos con bandas de ejercicio en su hogar en Massachusetts antes de lanzarse desde una ventana del segundo piso. Actualmente paralizada por la caída, asiste al juicio en silla de ruedas.
La defensa sostiene que Clancy experimentaba alucinaciones y delirios tras dar a luz a Callan y que estaba recibiendo tratamiento psiquiátrico. Se informó que se internó voluntariamente en un hospital psiquiátrico unos días antes de las muertes.
Impacto del psicosis posparto
Lindsay también comunicó a su hermana que experimentaba pensamientos suicidas diariamente durante el mes previo a las muertes. Su hermana, Allison Ozga, corroboró este testimonio ante el tribunal.
El Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido define la psicosis posparto como una enfermedad mental grave poco común que puede afectar a alguien poco después del parto. Según el NHS, esta condición es muy diferente de los “blues” postnatales y debe ser tratada como una emergencia médica.
Si usted está sufriendo angustia o desesperación y necesita apoyo, puede hablar con un profesional médico o con una organización especializada en ofrecer ayuda.