Durante la presentación de los candidatos del Partido Popular a las alcaldías de las capitales de provincia, celebrada en Santiago de Compostela, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, formuló tres exigencias fundamentales para sus representantes: “decencia, servicio y ambición”. En su discurso, enfatizó que no busca “delegados que esperen instrucciones”, sino “líderes capaces de tomar decisiones”. “No quiero personas pendientes del partido; quiero personas pendientes de sus vecinos”, subrayó.
Feijóo delineó también las prioridades para los ayuntamientos gobernados por el PP, destacando la vivienda, la seguridad y la convivencia. Afirmó que “defender la convivencia no es señalar a nadie: es proteger a todos” y abordó la situación económica actual, señalando que hay “demasiados españoles que trabajan cada día más y tienen menos”, víctimas de la inflación y los impuestos impuestos por el gobierno de Sánchez.
Decencia como principio fundamental
El líder popular reivindicó que la decencia no solo es una exigencia del Partido Popular, sino una necesidad para toda España. “Quien busque un cargo para enriquecerse no tiene cabida en mi partido; quien confunda lo público con lo privado, tampoco; y quien venga a servirse en lugar de servir, no encontrará espacio aquí”, afirmó con contundencia. “Una cosa es meter la pata, y otra muy distinta es meter la mano. Y por ahí no vamos a pasar”, agregó.
En cuanto a la cuestión de la vivienda, Feijóo se comprometió a establecer un marco legislativo que facilite su construcción y financiamiento mediante remanentes presupuestarios. “La vivienda es nuestra primera prioridad”, insistió. “Nos debemos a los ciudadanos: ante el ‘yo’ de este Gobierno, lo primero son los vecinos”, contrastó.
Un país unido y competitivo
El presidente del PP expresó su deseo de que “España se parezca más a su Selección”. Desea un país orgulloso de sí mismo, donde se valore lo que cada individuo puede aportar sin cuestionar constantemente su origen. Feijóo destacó que España ha llegado a las finales porque ha jugado como un equipo: “sin egos y sin poner todo al servicio de una sola persona”. Manifestó su total confianza en los jugadores y en el seleccionador Luis de la Fuente.
“A España le irá mejor cuando el interés colectivo esté por encima del interés personal”, contrapuso el modelo del PP al del sanchismo. Feijóo también hizo hincapié en que este último ya ha sido condenado por diversas formas de corrupción, apuntando a sentencias relacionadas con casos institucionales y políticos.
Llamado a la acción
Dirigiéndose a los cargos socialistas, les instó a actuar si realmente desean deshacerse del liderazgo de Sánchez: “O con Sánchez o con la decencia; quien opte por Sánchez deberá marcharse con él”. Además, dejó claro que no busca obediencia ciega ni ser considerado un líder autoritario: “No quiero que me llaméis puto amo; eso me daría vergüenza”.
Aprovechando su intervención para criticar al Gobierno español, denunció intentos de apropiación por parte del Ejecutivo sobre recursos públicos esenciales. Por ello, invitó a los candidatos del PP a convertir los ayuntamientos en “fortines ante el saqueo socialista”.
Crecimiento electoral del PP
Feijóo reivindicó el crecimiento electoral del Partido Popular desde su llegada a la presidencia: “Cuando asumí el liderazgo, gobernábamos en ocho ciudades; hoy estamos en 30”. Aseguró que el objetivo no es conservar resultados anteriores sino superarlos: “No salimos a conservar; salimos a mejorar”.
Finalmente, concluyó con un mensaje claro: “Ganar, ganar, ganar y volver a ganar”, citando al icónico seleccionador español Luis Aragonés.