El caso Plus Ultra ha dejado de ser únicamente el polémico rescate de una aerolínea hispano-venezolana durante la pandemia. Ya no estamos ante una discusión administrativa sobre si una compañía merecía o no merecía recibir dinero público. El asunto ha saltado de escala. Se ha convertido en uno de los mayores desafíos judiciales que ha afrontado un expresidente del Gobierno en la democracia española.