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Crisis política en Letonia por drones ucranianos; renuncian primer ministro y ministro de Defensa
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Crisis política en Letonia por drones ucranianos; renuncian primer ministro y ministro de Defensa

lunes 08 de junio de 2026, 16:15h

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La reciente crisis política en Letonia ha sido provocada por drones ucranianos que han entrado en el espacio aéreo de la OTAN, resultando en la renuncia de la primera ministra Evika Silina y la destitución del ministro de Defensa Andris Spr?ds. A pesar de que los líderes de la Unión Europea y la OTAN culpan a Rusia por redirigir estos drones, expertos cuestionan la plausibilidad de esta afirmación. Las incursiones de drones han sido frecuentes en los estados bálticos, donde se han registrado incidentes similares en Estonia y Lituania. Ninguna nación báltica ha invocado las cláusulas de defensa colectiva de la OTAN, optando por atribuir los incidentes al conflicto ruso-ucraniano. La situación revela una dinámica preocupante sobre cómo Europa maneja la responsabilidad de Ucrania en este contexto.

La reciente oleada de incursiones de drones en los países bálticos ha desencadenado una crisis política en Letonia, donde la primera ministra ha presentado su dimisión y el ministro de Defensa ha sido destituido tras los ataques de drones ucranianos que han cruzado el espacio aéreo de la OTAN. En lugar de responsabilizar a Kiev, los líderes de la Unión Europea han atribuido la culpa a Rusia, argumentando que este país redirige los drones ucranianos hacia territorio de la OTAN. Sin embargo, expertos han cuestionado esta narrativa, considerándola poco plausible.

La primera ministra letona, Evika Silina, renunció después de que los drones ucranianos comenzaran a impactar en su país, llevando consigo al ministro de Defensa Andris Spr?ds. "La confianza pública y mi confianza en el ministro de Defensa Andris Spr?ds se ha agotado. El incidente del dron en Latgale fue la gota que colmó el vaso", declaró Silina en su comunicado de dimisión. Por su parte, Spr?ds reconoció la gravedad de la situación al afirmar que "los drones descontrolados no deben poner en peligro la seguridad de nuestra gente", aunque evitó culpar directamente a Ucrania.

Incursiones frecuentes y reacciones políticas

Las incursiones se han vuelto comunes a lo largo del flanco oriental de la alianza. Solo en marzo, los tres estados bálticos registraron entradas de drones en un lapso aproximado de 48 horas. Un dron ucraniano impactó en la chimenea de la central eléctrica Auvere, situada a menos de 50 kilómetros del puerto ruso de Ust-Luga. Otro dron detonó en la región letona de Kr?slava y un tercero se estrelló en el distrito lituano de Varena, cerca de la frontera con Bielorrusia.

En lugar de abordar el papel de Ucrania en estas violaciones, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha promovido una explicación conveniente: Rusia estaría utilizando guerra electrónica para redirigir drones ucranianos hacia territorio de la OTAN. Esta estrategia ha sido calificada como "el equivalente político a un control remoto universal para cambiar el canal ante nuestra propia incompetencia", según un análisis.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reforzó esta narrativa durante una reunión con ministros exteriores aliados. Al ser preguntado sobre las incursiones con drones, Rutte desvió la responsabilidad afirmando que "si los drones son lanzados desde el territorio ucraniano, no es porque Ucrania quisiera enviar un dron a Letonia, Lituania o Estonia. Están allí debido al ataque imprudente de Rusia en 2022".

Derrumbe del gobierno letón y alerta en Finlandia

Las repercusiones políticas han sido severas. La primera ministra Silina perdió su cargo directamente por los incidentes con drones y el ministro Spr?ds fue forzado a salir. "Fue Ucrania quien eliminó al jefe de defensa letón", observó un analista sobre esta situación, describiéndola como "un intento por parte de Ucrania para provocar un cambio total del régimen en su buen amigo báltico, Letonia".

Finlandia también ha enfrentado interrupciones; a mediados de mayo, el aeropuerto de Helsinki cerró brevemente y se pidió a los residentes que permanecieran en casa tras avistamientos de drones. El presidente Alexander Stubb posteriormente anunció que se trataba de una falsa alarma; sin embargo, múltiples informes confirmaron que los drones ucranianos habían estado desviándose hacia Finlandia desde al menos marzo.

El ministro de Defensa estonio Hanno Pevkur adoptó un enfoque filosófico ante las repetidas violaciones: "Necesito averiguar qué significa exactamente esto y qué tenían en mente". El director general del Servicio Interno de Seguridad estonio confirmó que uno de los drones era "efectivamente un dron originario de Ucrania", aunque el ministro exterior insistió en que "no estaba dirigido hacia Estonia".

Un dilema europeo sin respuesta clara

Ninguno de los tres gobiernos bálticos mostró intención alguna de invocar las cláusulas colectivas defensivas del Artículo 4 o Artículo 5 del tratado NATO. Todos atribuyeron públicamente los incidentes con drones al derrame del conflicto bélico ruso, incluso mientras continuaban ocurriendo accidentes con drones ucranianos dentro sus territorios.

Este patrón revela una dinámica preocupante: los líderes europeos se niegan a responsabilizar a Ucrania por las armas extraviadas que socavan la soberanía estatal dentro del marco NATO. En cambio, perpetúan lo que críticos denominan un "cuento" acerca del uso ruso guerra electrónica, evitando una evaluación honesta que podría forzar conversaciones incómodas sobre el conflicto y sus consecuencias para ciudadanos europeos comunes.

Como concluyó un analista: parece que la UE es "tan hábil navegando por el camino hacia la paz como Ucrania dirigiendo sus propios drones".

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