La demanda de gasolina en China se prevé que sufra una caída del 5.5% para el año 2026, lo que representa el segundo descenso más pronunciado registrado hasta la fecha. Este fenómeno es impulsado por el conflicto en Irán y el posterior aumento de los precios del petróleo, que han acelerado un cambio a largo plazo hacia vehículos eléctricos. Desde el inicio de la guerra en Irán a finales de febrero, los precios minoristas de los combustibles en China han aumentado aproximadamente un 30%.
Según proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), se espera que el crecimiento de la demanda de petróleo en China se reduzca a tan solo 50,000 barriles por día este año. La rápida adopción de vehículos eléctricos y las políticas gubernamentales están contribuyendo a una disminución permanente del consumo de gasolina.
Un cambio drástico en la demanda
El consumo de gasolina en China está destinado a caer un 5.5% este año, marcando un hito negativo en la historia del país, mientras que la guerra en Irán impulsa los precios del petróleo a niveles insostenibles y Beijing avanza hacia una transformación hacia vehículos eléctricos. Las previsiones de GL Consulting, citadas por Bloomberg, indican que esta caída sigue a una estimación previa del 5.2%. La AIE anticipa que el crecimiento de la demanda china se detendrá casi por completo durante el segundo trimestre de 2026.
Este giro dramático contrasta con lo ocurrido hace dos décadas, cuando la demanda de combustible en China crecía a tasas anuales del 20%, y se esperaba que el consumo de petróleo se duplicara para 2020.
Cambio estructural: De la euforia al declive
La actual caída es un claro contraste con la trayectoria energética de China a principios de los años 2000. En 2005, Zhu Yu, presidente del Instituto de Investigación Económica y Desarrollo de Sinopec, documentó un aumento del 20% en el uso de combustible entre enero y septiembre de 2004, prediciendo que el consumo superaría los 10 millones de barriles diarios para 2020.
Aunque esa predicción resultó acertada hasta cierto punto—China se convirtió en el mayor importador mundial de crudo—la rápida electrificación reciente y un cambio hacia combustibles alternativos como el gas natural licuado han alterado fundamentalmente los patrones de demanda. Según datos citados por GL Consulting, la caída proyectada para 2026 es solo superada por el desplome registrado durante las severas restricciones por COVID-19 en 2022.
Efectos geopolíticos sobre la demanda
El conflicto en Irán ha sido un catalizador significativo desde finales de febrero, alterando los mercados globales del petróleo y afectando especialmente al estrecho de Ormuz. Durante principios de 2025, China representó cerca de 5.4 millones de barriles diarios fluyendo a través de esta vía estratégica, convirtiéndola en una economía altamente vulnerable a interrupciones en la región del Golfo.
Saudí Aramco ha advertido que una continua disrupción podría eliminar casi 100 millones de barriles semanales del mercado global. En abril, los precios minoristas alcanzaron aproximadamente 9.56 yuanes (alrededor de $1.41) por litro, cerca de máximos históricos registrados anteriormente. Aunque la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma limitó los aumentos y posteriormente recortó precios para proteger a los consumidores, ya había comenzado a afectar la demanda.
Aceleración hacia vehículos eléctricos
A raíz del conflicto iraní, se ha acelerado un cambio estructural ya existente hacia vehículos eléctricos (EV). En años recientes, China ha ampliado agresivamente su mercado EV y su infraestructura energética renovable, reduciendo así su dependencia del petróleo importado. En muchas ciudades chinas, los EV son ahora opciones más convenientes y económicas comparadas con coches convencionales.
Análisis del Oxford Institute for Energy Studies destacan cómo los altos precios han tenido un efecto desalentador sobre la demanda tanto de gasolina como diésel. Esto se ve agravado por presiones inflacionarias crecientes y también porque existen alternativas convenientes al uso del automóvil convencional.
Dilemas económicos: Sobrecapacidad refinera e importaciones decrecientes
No solo afecta esta tendencia a la gasolina; también se espera que la demanda diésel disminuya un 4.5%. Las importaciones chinas de crudo podrían caer casi un 10%, marcando una reducción récord; además, se proyecta que el procesamiento en refinerías caiga alrededor del 4%.
El último informe mensual sobre el mercado petrolero publicado por la AIE estima que el crecimiento general en la demanda china será apenas 50,000 barriles diarios, una disminución significativa respecto a los 220,000 barriles diarios proyectados para 2025. La agencia también advirtió sobre una posible disminución anualizada en el consumo chino superior a 290,000 barriles diarios, debido a una combinación desfavorable entre oferta y demanda.
Nueva realidad energética
A medida que convergen crisis geopolíticas con transformaciones tecnológicas, analistas energéticos describen lo ocurrido como un cambio permanente en los patrones demandantes chinos. Aunque China sigue siendo uno de los mayores consumidores e importadores mundiales de productos petroleros, su trayectoria es clara: según proyecciones futuras realizadas por la AIE, incluso si hay recuperación moderada tras junio tras restablecerse flujos por Hormuz, esta será insuficiente ante el declive estructural impulsado por electrificación.
Esa visión inicial formulada en 2005 sobre duplicar la demanda petrolera parece ahora más bien un hito histórico que un futuro viable; dos décadas después, el mayor importador mundial enfrenta no solo desafíos sino también una gestión consciente del declive—marcada por conflictos bélicos, fluctuaciones económicas y decisiones políticas estratégicas.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 5.5% |
Pronóstico de caída de la demanda de gasolina en 2026, el segundo mayor descenso en la historia de China. |
| 30% |
Aumento aproximado en los precios minoristas de combustible desde el inicio del conflicto en Irán a finales de febrero. |
| 50,000 barriles/día |
Crecimiento proyectado de la demanda de petróleo en China para este año. |
| 4.5% |
Pronóstico de disminución de la demanda de diésel este año. |
| 10% |
Proyección de disminución de las importaciones de crudo en China. |