Dos activistas que habían sido detenidos en una flotilla hacia Gaza han sido deportados por Israel. La organización Adalah ha denunciado que durante la semana de detención en la ciudad israelí de Ashkelon, los hombres sufrieron lo que califican como «abuso psicológico».
Según el informe de Adalah, las condiciones a las que fueron sometidos incluían interrogatorios prolongados, iluminación brillante constante en sus celdas, aislamiento total y traslados mientras estaban vendados, incluso durante las revisiones médicas.
Denuncias sobre el trato recibido
Las acusaciones de abuso psicológico resaltan la preocupación sobre el tratamiento de los detenidos en el contexto del conflicto en la región. Los detalles proporcionados por Adalah indican un patrón preocupante en el manejo de los prisioneros, especialmente aquellos relacionados con actividades pro-palestinas.
La deportación de estos activistas ha generado reacciones tanto a nivel local como internacional, donde se cuestiona la política de Israel respecto a la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica.