Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han desmentido las acusaciones que circulan en diversos medios sobre la supuesta tortura a un niño palestino en Gaza. Según la versión oficial proporcionada por las FDI al periódico The Times of Israel, el menor, Karim Abu Nassar, de tres años, fue detenido junto a su padre en el centro de la Franja de Gaza. Este último se acercó a una posición militar israelí sosteniendo al niño y, a pesar de las advertencias para que se detuviera, continuó avanzando, lo que fue interpretado como una amenaza, provocando que se disparara un arma como advertencia.
Según las FDI, los fragmentos de esos disparos habrían causado algunas de las lesiones que presentó el niño. Además, afirmaron que el padre fue identificado como miembro de Hamás y admitió haber infiltrado territorio israelí durante el ataque del 7 de octubre.
Versiones encontradas
Por otro lado, la narrativa palestina sostiene que el pequeño tiene solo 18 meses y pasó varias horas bajo custodia militar israelí, donde habría sido víctima de abusos antes de ser devuelto a su familia. Informes posteriores desde Gaza mencionan no solo pinchazos en su piel, sino también dos quemaduras en sus piernas, supuestamente causadas por soldados que le apagaron cigarrillos contra la piel. Esta afirmación ha sido categóricamente negada por las autoridades israelíes.
El conflicto entre ambas versiones resalta las tensiones persistentes en la región y pone de manifiesto la complejidad del relato sobre los incidentes ocurridos durante los enfrentamientos recientes. Las FDI continúan defendiendo sus acciones como necesarias para la seguridad nacional mientras que organizaciones internacionales y defensores de derechos humanos expresan preocupación por el trato a los civiles en situaciones bélicas.