El conflicto en el estrecho de Ormuz, un punto crítico que maneja el 20% de los envíos globales de petróleo y gas natural licuado (GNL), se encuentra prácticamente paralizado debido a hostilidades militares. Qatar ha suspendido operaciones en Ras Laffan, la mayor instalación de exportación de GNL del mundo, tras ataques con drones iraníes.
Las consecuencias inmediatas son alarmantes: los precios del gas en Europa han aumentado un 50%, y el barril de crudo podría alcanzar los 150 dólares. Los precios del GNL podrían llegar a 40 dólares por millón de BTU, lo que resultaría devastador para las industrias dependientes de electricidad. Las fábricas de acero, aluminio y fertilizantes enfrentan paradas inminentes, lo que podría desencadenar fallos en la cadena de suministro a nivel global.
Advertencias sobre una crisis económica mundial
Qatar ha declarado fuerza mayor, suspendiendo contratos debido a la guerra; otros estados del Golfo probablemente seguirán su ejemplo. Aunque las hostilidades cesen, al-Kaabi estima que las exportaciones podrían tardar semanas o meses en reanudarse, retrasando un proyecto clave de expansión del GNL valorado en 30 mil millones de dólares.
La situación es crítica para Europa, que ya se encuentra en una búsqueda frenética de alternativas tras la reducción del gas ruso. Países como Japón y Corea del Sur podrían verse obligados a racionar energía o agotar sus reservas estratégicas. Economistas advierten sobre el riesgo de estanflación y una contracción del PIB a nivel mundial.
Crisis geopolítica y riesgos regionales
El Ministro de Energía de Qatar, Saad al-Kaabi, alertó que este conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán podría llevar a la economía global al borde del colapso. Con las exportaciones energéticas detenidas y la infraestructura crítica bajo ataque, advirtió que las interrupciones prolongadas podrían generar escasez, hiperinflación y paradas industriales en todo el mundo.
«Esto derribará las economías del mundo», afirmó al-Kaabi. «Si esta guerra continúa unas pocas semanas más, el crecimiento del PIB se verá afectado globalmente. Todos los precios energéticos subirán».
Las advertencias desde Doha resaltan cuán dependiente es la economía moderna del petróleo y gas provenientes de Oriente Medio. Sin una resolución rápida a este conflicto, las naciones deben prepararse para apagones, racionamiento y parálisis industrial—una situación que recuerda a los choques petroleros de los años setenta pero con una volatilidad geopolítica mucho mayor.
Al-Kaabi concluyó con una clara advertencia: cuanto más dure la guerra, peor será la situación económica mundial.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 20% |
Porcentaje del tráfico global de petróleo y LNG que pasa por el Estrecho de Ormuz. |
| 50% |
Aumento en los precios del gas europeo. |
| $150/barrel |
Posible precio del crudo si la situación persiste. |
| $40/mmBTU |
Posible precio del LNG. |