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Israel aprueba registro de tierras en Cisjordania, reavivando tensiones con los palestinos
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Israel aprueba registro de tierras en Cisjordania, reavivando tensiones con los palestinos

martes 17 de febrero de 2026, 15:33h

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El gabinete de Israel ha aprobado un plan para registrar tierras en Cisjordania como propiedad estatal israelí, marcando el primer paso en un proceso de titulación de tierras congelado desde 1967. Esta decisión, que ha sido condenada por los líderes palestinos y potencias regionales como una anexión ilegal, impone a los palestinos la difícil tarea de probar la propiedad de sus tierras, lo que podría resultar en una extensa apropiación de terrenos. La medida ha sido impulsada por ministros nacionalistas y se considera un cambio significativo en el control israelí sobre el territorio ocupado, desafiando el consenso internacional y aumentando las tensiones en la región.

El gabinete de Israel ha aprobado un plan para registrar tierras en la Cisjordania como propiedad estatal israelí. Esta decisión marca el reinicio de un proceso de titulación de tierras que había permanecido detenido desde la ocupación israelí en 1967. La medida impone a los palestinos una carga considerable para demostrar la propiedad, lo que podría resultar en una extensa apropiación de tierras. La dirección palestina y potencias regionales han condenado esta acción, considerándola una anexión ilegal.

Este movimiento representa un cambio drástico en el estatus del territorio ocupado y ha generado una inmediata condena por parte de líderes palestinos. El gabinete de seguridad de Israel dio luz verde a la propuesta que busca registrar amplias áreas de la Cisjordania como "propiedad estatal" israelí, algo que no se había intentado desde el inicio de la ocupación hace más de cinco décadas.

Un camino burocrático hacia el control

La decisión, aunque técnica, tiene repercusiones significativas. Reactiva un proceso de "regularización del título de tierras" que había estado congelado durante más de 50 años. Cuando Israel comience el registro en una zona específica, cualquier persona que reclame propiedad deberá presentar documentos que lo respalden. Dada la prolongada ocupación militar, la carga probatoria es extremadamente alta para los residentes palestinos, muchos de los cuales carecen de escrituras antiguas debido a guerras y desplazamientos.

Desde el grupo israelí anti-asentamientos Peace Now advirtieron que esto podría traducirse en una "mega apropiación de tierras". Hagit Ofran, directora del programa Settlement Watch del grupo, afirmó que "los palestinos serán enviados a probar su propiedad de una manera que nunca podrán lograr". Se estima que este proceso podría permitir a Israel tomar control sobre hasta el 83% del Área C, que abarca aproximadamente la mitad de toda Cisjordania y está bajo control militar israelí total.

Reacciones inmediatas

La respuesta del liderazgo palestino fue rápida y contundente. La Presidencia Palestina calificó la decisión como una "grave escalada y una flagrante violación del derecho internacional", describiéndola como una "anexión de facto". Además, afirmaron que esta acción "anula efectivamente múltiples acuerdos firmados y contradice abiertamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU". Hamas también rechazó la medida, considerándola "nula y sin valor", aludiendo a un intento por "robar y judaizar tierras".

Esta decisión enfrenta a Israel con un amplio consenso internacional. La ONU, la Corte Internacional de Justicia y diversas organizaciones humanitarias sostienen que transferir población civil del poder ocupante a territorio ocupado es ilegal según la Cuarta Convención de Ginebra. Potencias regionales como Jordania, Catar, Egipto y Turquía han emitido fuertes condenas; Jordania incluso lo calificó como una "flagrante violación".

Este voto del gabinete se suma a otra medida controvertida aprobada días antes, que facilita la compra de terrenos por parte de colonos judíos en Cisjordania. Juntas, estas acciones representan la consolidación más significativa del control israelí sobre el territorio en años. Smotrich describió esta iniciativa como uno de los pasos más importantes desde la Guerra de los Seis Días, destinado a "restaurar el orden y la gobernanza".

Un reto para los aliados

Esta maniobra plantea un nuevo desafío para el principal aliado de Israel, Estados Unidos. Aunque el expresidente Donald Trump ha descartado públicamente una anexión israelí en Cisjordania, su administración no ha tomado medidas para frenar el acelerado crecimiento asentamiento. Hasta ahora, Estados Unidos no ha emitido comentarios inmediatos sobre esta última decisión.

A medida que avanza este proceso, se prevé una transformación gradual del paisaje territorial. El registro podría comenzar este año, trasladando sistemáticamente vastas extensiones desde un estatus disputado hacia propiedades estatales israeloenses. Esto crearía un marco legal para una expansión sin precedentes de asentamientos, alterando fundamentalmente el mapa sobre el cual se podrían trazar futuros acuerdos pacíficos.

Para quienes observan Oriente Medio, esta no es simplemente una modificación política; es la implementación operativa de una visión política largamente discutida. Este enfoque considera a Cisjordania no como territorio ocupado sujeto a negociación sino como parte permanente de Israel. Las consecuencias se medirán en años marcados por un conflicto intensificado, mayor alienación y un desvanecimiento progresivo de las esperanzas por una solución negociada basada en dos estados.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
57 Años desde la ocupación (desde 1967)
83% Porcentaje de Area C que podría ser controlada por Israel
700,000+ Número de israelíes viviendo en asentamientos en el West Bank
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