La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha desatado una mezcla de esperanza, temor y incertidumbre entre los ciudadanos de Venezuela. A medida que la situación se asienta en Caracas, las calles comenzaron a llenarse de personas el sábado, tras una noche marcada por explosiones en el Valle de Caracas. Las reacciones variaron desde celebraciones hasta condenas.
Dina, una residente local, expresó su gratitud hacia Estados Unidos por «sacar a Maduro de aquí», afirmando que ahora puede «ver un poco de luz al final del túnel». Sin embargo, el clima político sigue siendo tenso, lo que la llevó a no revelar su verdadero nombre.
Jorge, otro venezolano que vive cerca de Caracas, también mostró su agradecimiento hacia el apoyo de Trump y Estados Unidos, aunque teme que los próximos días no sean sencillos. «Ahora que están llevándose a este hombre, ¿qué va a pasar? No nos garantiza nada. Hay un poco de incertidumbre», comentó.
Reacciones en las calles
Los partidarios del gobierno de Maduro han salido a las calles en Caracas para exigir la liberación de su líder. La alcaldesa Carmen Meléndez, firme leal al gobierno, participó en una manifestación donde denunció lo que calificó como un «secuestro» de Maduro. En la madrugada del sábado, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques selectivos en la capital venezolana, culminando con la detención del mandatario.
Estados Unidos acusa a Maduro de operar un régimen «narco-terrorista» y es visto por sus opositores como el responsable de haber ganado ilícitamente las elecciones presidenciales de 2024. Desde 2013, cuando asumió el poder liderando el Partido Socialista Unido de Venezuela, ha sido acusado repetidamente de reprimir grupos opositores y silenciar disidencias mediante la violencia.
A medida que Maduro y su esposa son extraditados a Nueva York para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico y armas, el futuro del país se presenta incierto. Trump ha declarado que Estados Unidos administrará Venezuela y sus reservas petroleras hasta que se establezca un reemplazo permanente para Maduro.
Incertidumbre persistente
A pesar del alivio que sienten algunos al ver caer a Maduro, persiste un ambiente de miedo e incertidumbre entre los venezolanos. Dina expresó su escepticismo respecto a las promesas de Trump: «Él dice algo ahora y mañana cambia de opinión. No estoy acostumbrada a tomar sus palabras en serio». Sin embargo, destacó como positivo que Estados Unidos planea invertir en Venezuela con la esperanza de mejorar la situación económica del país.
El peligro por expresar opiniones contrarias al régimen sigue latente en Venezuela; recientemente, la Asamblea Nacional dominada por leales a Maduro aprobó una ley declarando traidor a quien apoye bloqueos navales estadounidenses. Jorge mencionó haber visto motoristas armados pertenecientes a colectivos pro-gobierno patrullando las calles.
Sandra compartió el alivio por la caída de Maduro pero también es escéptica sobre lo que esto significa para los venezolanos en el exilio. Desde que Maduro llegó al poder, cerca de ocho millones han abandonado el país y muchos han celebrado su captura en las ciudades donde se han asentado.
Un camino largo por recorrer
Aparte de los millones en el exilio, otros venezolanos siguen «desaparecidos, encarcelados o muertos», lo cual Sandra califica como una tragedia no atendida por ninguna nación. «Esto es solo el comienzo; sabemos que aún queda un largo camino por recorrer», añadió Sandra. «Ningún país había escuchado antes el clamor de los venezolanos ante esta tragedia».
Tom Bateman y Kristina Volk contribuyeron a este informe.