La situación de la economía española empeora por momentos, a las puertas de un estado de alarma que, aunque necesario para salvaguardar la salud de millones de españoles, nos llevará a la ruina. Las medidas propuestas por Sánchez llevarán a las comunidades a tener que tomar decisiones drásticas, que abocan a los españoles a una reducción del consumo privado en un momento crítico.