Crisis energética
La crisis energética global se agrava a medida que el conflicto en Oriente Medio amenaza el suministro de petróleo y gas. Irán ha cerrado efectivamente el estrecho de Ormuz, un paso marítimo crucial para el 20% del petróleo mundial y un tercio de las exportaciones de GNL, mediante ataques con drones y misiles a buques comerciales. Esto ha llevado a la suspensión de operaciones en instalaciones clave en el Golfo, como la refinería Ras Tanura de Arabia Saudita y los terminales de GNL en Qatar, eliminando entre 7 y 10 millones de barriles diarios del mercado, lo que representa el 10% de la demanda global. Los precios del gas en EE. UU. superan los $5 por galón, mientras que se prevé que el crudo Brent alcance los $150 por barril si la situación persiste. La crisis expone la peligrosa dependencia de Occidente del petróleo del Medio Oriente y plantea un dilema para los líderes occidentales entre intervención militar, concesiones diplomáticas o racionamiento energético.