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Recesión global tras el desplome de las Bolsas y quiebra inminente del Deutsche Bank

miércoles 10 de febrero de 2016, 07:23h

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El desplome de las Bolsas y la quiebra inminente del Deutsche Bank aceleran la recesión global que vaticinan los gurús económicos basados en una batería de datos alarmantes: el comercio marítimo mundial se encuentra en su mínimo histórico, la deuda de los bancos europeos y estadounidenses es insostenible, cae el precio de las materias primas, los inversores se lanzan a comprar oro y China se desprende a marchas forzadas de sus reservas de dólares. Los analistas afirman que se está fraguado una “tormenta perfecta”, mayor aún que la crisis de 2008, en medio de tambores de guerra mundial si Turquía invade Siria para enfrentarse a Rusia.

Los gurús económicos dudan de que el Deutsche Bank, la mayor entidad financiera de Alemania y unos de los grandes del mundo, sea capaz de cumplir con el calendario de pagos de los intereses de la deuda después de cerrar 2015 con las mayores pérdidas en sus 58 años de historia: 6.700 millones de euros y que sus acciones se hayan hundido desde el 1 de enero un 40%.


Los títulos han pasado de los 22 euros con que se cerró 2015 a 13 euros, lo que ha desatado las comparaciones con el gigante estadounidenses Lehman Brothers cuya quiebra en el “octubre negro” de 2008 desencadenó la peor crisis económica desde la Gran Depresión de 1929.



Comparan la situación del Deutsche Bank con la quiebra de Lehman Brothers que originó la crisis económica de 2008



Ante este sombrío panorama, la dirección del banco asegura en un comunicado que la entidad es solvente y que hará frente a los pagos de los intereses de la deuda, pero a pesar de la inyección de tranquilidad la Bolsa volvió a castigar al Deutsche con nuevas caídas de las acciones.

Si la situación ya es crítica de por sí, la semana pasada el Deutsche recibió una demanda de Estados Unidos por importe de 2.820 millones de euros por vender “activos tóxicos”, principalmente hipotecas, que recuerdan al escenario previo a la crisis de las “subprime” desencadenante de la crisis económica de 2008, según los expertos.

El banco asegura que para hacer frente a los litigios que se le acumulan -como la manipulación de la tasas de interés Libor- cuenta con un fondo especial de 5.500 millones de euros, pero pocos creen que realmente disponga de esa cantidad.

Impago intereses de la deuda

Más aún. El Deutsche Bank ha invertido parte de sus fondos en materias primas, que, a juicio de los principales portales económicos norteamericanos, aumenta exponencialmente la posibilidad de impago de los intereses de la deuda habida cuenta de que en el último año y medio el precio de las materias primas se ha desplomado en un 50% por la desaceleración de las economías emergentes con China a la cabeza.


Los gurús económicos pronostican que la quiebra del Deutsche produciría un “efecto contagio” en los bancos europeos. Sea o no cierto, la realidad es que desde el 1 de enero las acciones de los principales bancos europeos y estadounidenses se han desplomado un 30%, por la huida de los inversores hacia valores más seguros, principalmente la compra de oro. Ya advirtieron a finales del pasado año que debemos estar preparados para lo peor.



Cae a mínimos históricos el precio del transporte marítimo de las materias primas

La situación de quiebra anunciada del Deutsche Bank coincide con el desplome a mínimos históricos del Índice Báltico Seco (BDI, por sus siglas en ingles), que mide el precio del transporte marítimo de las principales materias primas (hierro, cemento, trigo, algodón…). Es considerado el “termómetro” de la economía mundial al oscilar según la demanda de materias primas.

Disminuye la demanda

La prensa económica señala que el BDI ya anticipó la crisis de 2008, por lo que se ha convertido en una herramienta útil para predecir si la actual recesión de la economía mundial terminará desembocando en una nueva crisis global. Desde el inicio del año se ha desplomado hasta 298 desde los 1.200 que marcó en agosto pasado o los 11.612 alcanzados en junio de 2008.

Parte de los analistas no le dan tanta importancia al BDI -fue creado en 1985-, al subrayar que la caída del comercio marítimo no se debe tanto a la desaceleración económica como a un fenómeno de “sobrecapacidad”; es decir, que muchas compañías de carga aumentaron su capacidad de transporte con la adquisición de nuevos barcos en los momentos de vacas gordas y ahora no hay tanta demanda.

Bajan las reservas chinas de dólares

Otro de los datos manejados por los gurús económicos para vaticinar una crisis económica mayor que la de 2008 se refiere a la caída de las reservas chinas de dólares, que bajaron en enero casi 100.000 millones de dólares registrando el menor nivel desde 2012. En todo 2015 descendieron 512.000 millones.



Los analistas se encuentran divididos a la hora de explicar por qué China se desprende de dólares: unos apuestan por la fuga de capitales ante la desaceleración de la economía china, otros lo atribuyen al apoyo del banco emisor chino a su divisa, el yuan.

Probablemente unos y otros tengan parte de razón, pero el hecho es que China, a pesar de la desaceleración de su crecimiento económico, se ha marcado como objetivo estratégico pagar en yuanes la mayor parte de las materias primas que compra rompiendo con el petrodólar. Postura que es seguida por Rusia (Moscú propone que le sea abonado en rublos el petróleo y gas que exporta) e Irán (en euros).



Los inversores compran oro mientras corren rumores de que se agotan las reservas del metal precioso

El escenario de inestabilidad provocado por la caída de los precios del petróleo, de las materias primas y de las Bolsas ha llevado a los inversores al “valor refugio” por excelencia: el oro, que se ha disparado hasta los 1.106 dólares la onza.

Se da la circunstancia de que el COMEX, la principal Bolsa de oro del mundo, no dispone ya de reservas según los rumores que circulan en portales especializados norteamericanos ante la avalancha de compras desde principio de año.

Tambores de guerra

A la “tormenta perfecta” que parece se está fraguando -se incluye un resumen de los principales datos al final del texto- y que conduciría a un apocalipsis económico de mayores proporciones que la crisis de 2008, se unen los tambores de guerra mundial en el caso de que Turquía invada Siria con la intención de enfrentarse a Rusia y llevar a Estados Unidos y la OTAN a un callejón con una única salida.

No se trata de una especulación. Los datos son públicos y el explosivo aviso ha sido lanzado por el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, al acusar a Turquía de acumular tropas y material en la frontera con Siria para invadir el país.

Putin ha ordenado a los cazabombarderos rusos desplegados en Siria para combatir al Estado Islámico y apoyar al presidente Bashar al-Asad, atacar a cualquier fuerza turca que invada el territorio sirio.



Turquía es miembro de la OTAN y cuenta con el segundo mayor ejército de la Alianza Atlántica. Si Erdogan llegase a penetrar con sus tropas en Siria estaríamos al borde de la Tercera Guerra Mundial, pues una respuesta militar rusa contra el Ejército turco obligaría a intervenir a la OTAN.

Rusia asegura que si Turquía invade Siria se desencadenará la Tercera Guerra Mundial

El artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte por el que se creó la OTAN en 1949 establece que “un ataque armado contra un país, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque contra todos los países”. La doctrina posterior de la OTAN ha ampliado a cualquier confín del mundo el derecho de defender a cualquier país miembro.

”Estamos grabando más y más señales de preparaciones encubiertas de las fuerzas armadas turcas para la acción activa en territorio de un Estado soberano, la República Árabe Siria”, afirmó categórico Konashenkov.

La historia nos enseña que las crisis económicas y las guerras suelen ir de la mano.

Principales datos utilizados por analistas y gurús económicos para vaticinar una nueva crisis económica:

• Desplome Deutsche Bank. El mayor banco alemán registra las pérdidas más elevadas en sus 58 años de historia y sus acciones se deprecian un 40%.

• Desplome Bolsas. Registran sus peores días de los últimos seis meses Milán (-4,69%), Madrid (-4,44%), Fráncfort (-3,3%), París (-3,2%). Los inversores se llevan su dinero a activos seguros como el oro. El Ibex se deja un 15% en lo que va de 2016, su peor inicio de año.

• Hundimiento valores. Las acciones de los principales bancos europeos y estadounidenses caen un 30% desde el 1 de enero.

• Desplome reservas chinas. En enero bajaron en casi 100.000 millones de dólares. En todo 2015 descendieron 512.000 millones.

• Caen los precios materias primas. Se reducen un 50% en el último año y medio, arrastradas por el petróleo.

• Baltic DryIndex (BDI). Por primera vez el Índice Báltico Seco se sitúa en su nivel más bajo de la serie histórica con 298 puntos, desde los 11.612 alcanzados en junio de 2008. El BDI mide el coste del transporte marítimo de mercancías y se considera un “termómetro” económico mundial.

• Encuesta Reserva Federal. En enero las solicitudes de préstamos del sector manufacturero y comercial estadounidense cayeron un 11%.

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