En una reciente entrevista con CBS, el abogado de la acusadora de agresión sexual en una fraternidad de Cornell, Giuffra, destacó que su cliente, quien tenía 20 años en el momento del incidente, no estaba en condiciones de dar su consentimiento debido a que llegó al lugar en estado de intoxicación. El letrado afirmó que la joven había sido forzada a consumir el fármaco ketamina antes de ser supuestamente agredida.
Estas declaraciones se producen tras la decisión de la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, de nombrar a la fiscal general del estado, Letitia James, para liderar la investigación sobre el caso. Durante una conferencia de prensa celebrada el pasado viernes, Hochul expresó que había «perdido la fe» en la capacidad del fiscal del condado para gestionar adecuadamente este asunto.
Compromiso con las víctimas
«Esta joven ya había soportado algo completamente indescriptible y, además, en cada paso fue fallada por personas e instituciones que tenían la obligación de protegerla», declaró Hochul.
Asimismo, la gobernadora se comprometió a cerrar un «vacío» en la legislación estatal que dificulta presentar cargos por violación si la víctima consumió voluntariamente alcohol o drogas. Este compromiso busca fortalecer la protección legal para las víctimas y garantizar un proceso más justo en estos casos sensibles.