Estados Unidos y Arabia Saudita han sellado un acuerdo de cooperación sobre los usos pacíficos de la energía nuclear, lo que establece un marco legal para que empresas estadounidenses participen en el desarrollo del programa nuclear saudí. Sin embargo, tras la firma del pacto, el presidente estadounidense, Donald Trump, emitió declaraciones que podrían comprometer su ratificación. En particular, Trump indicó que la aprobación del acuerdo dependería de la normalización de las relaciones entre Riad e Israel, así como de la adhesión de Arabia Saudita a los Acuerdos de Abraham.
Este desarrollo pone de manifiesto que Washington está exigiendo cada vez más a sus aliados en Oriente Medio establecer relaciones oficiales con Israel como condición para continuar la cooperación. Pero, ¿qué son exactamente estos Acuerdos de Abraham y por qué son tan significativos? A continuación, se ofrece una explicación detallada.
Un cambio en las relaciones diplomáticas
Históricamente, los países árabes no habían reconocido oficialmente a Israel. Egipto fue el primero en hacerlo en 1979, cuando firmó un tratado de paz mediado por EE.UU. a cambio de la devolución de la península del Sinaí. Posteriormente, Jordania siguió este ejemplo en 1994. Durante casi tres décadas, estos dos países fueron los únicos Estados árabes con relaciones diplomáticas formales con Tel Aviv.
El panorama cambió durante el primer mandato presidencial de Trump, cuando cuatro naciones adicionales -los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Marruecos y Sudán- decidieron reconocer a Israel. Estos acuerdos de normalización se conocen como los Acuerdos de Abraham, en honor al profeta venerado tanto por musulmanes como por judíos.
Concesiones y condiciones
Los países árabes acordaron establecer vínculos diplomáticos con Israel a cambio de diversas concesiones por parte de Washington y Tel Aviv. Por ejemplo, EE.UU. eliminó a Sudán de la lista de patrocinadores del terrorismo y reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Como parte del acuerdo con EAU, Israel se comprometió a posponer sus planes de anexión en Cisjordania y garantizar el acceso libre a lugares sagrados en Jerusalén para los musulmanes.
Desafíos para una paz duradera
A pesar del avance diplomático logrado con los Acuerdos de Abraham, recientes acontecimientos han demostrado que no han logrado establecer una paz sostenible en Oriente Medio. Entre las razones destacan la exclusión de países clave como Arabia Saudita, Irán y Catar del proceso.
A pesar de las diferencias políticas con Trump, la Administración Biden continuó promoviendo activamente la normalización entre Riad y Tel Aviv; sin embargo, estas negociaciones se vieron interrumpidas tras el estallido del conflicto entre Hamás e Israel en 2023.
Además, los Acuerdos prácticamente ignoraron la cuestión palestina, lo cual ha contribuido a intensificar el conflicto reciente. Por último, algunas condiciones estipuladas en los tratados no se han cumplido: Israel ha reanudado licitaciones para construir 1.200 viviendas en Cisjordania a pesar del compromiso asumido previamente.
Esta situación podría llevar a que EAU reconsiderara su participación en los Acuerdos de Abraham según opinó el politólogo Farhad Ibragimov.