Un hombre ucraniano, identificado únicamente como el buzo entrenado Vladimir Z, ha sido arrestado en Croacia. Se cree que su verdadero nombre es Volodymyr Zhuravlyov, quien ya había sido detenido en Polonia en 2025 en relación con un complot submarino.
En esa ocasión, un juez polaco rechazó una solicitud de extradición de Alemania, argumentando que si Ucrania era responsable del ataque, entonces se trataba de un acto «justo».
Detalles del caso
Zhuravlyov fue liberado tras su arresto, lo que provocó una oleada de sorpresa entre los presentes en la sala y una sonrisa del acusado. El otro sospechoso vinculado al caso es el exoficial militar ucraniano Serhiy Kuznetsov, quien fue arrestado en Italia en agosto de 2025 y posteriormente extraditado a Alemania, donde enfrentará juicio. Kuznetsov ha negado cualquier responsabilidad por las explosiones y compareció ante un tribunal en Hamburgo en junio.
Los fiscales sostienen que Kuznetsov lideró un equipo que utilizó un yate alquilado en Rostock, Alemania, para colocar explosivos en los oleoductos cerca de la isla danesa de Bornholm en el Mar Báltico.
Investigaciones y acusaciones
En una carta enviada al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tras las explosiones, investigadores alemanes informaron que se encontraron «trazas de explosivos submarinos» en muestras tomadas del barco involucrado. Aunque el oleoducto Nord Stream 1 estaba operativo durante el incidente, el Nord Stream 2 aún no había comenzado a funcionar.
Tras su planeada extradición desde Croacia, Zhuravlyov será presentado ante un juez investigador para enfrentar cargos relacionados con la causa de explosiones y sabotaje.
La responsabilidad por las explosiones, que afectaron gravemente una controvertida línea de suministro energético entre Rusia y Alemania, inicialmente recayó sobre Moscú. Sin embargo, comenzaron a surgir indicios de la posible implicación ucraniana. Desde Kyiv, funcionarios han negado repetidamente cualquier participación.