Las Fuerzas Armadas de Hungría han sido puestas en alerta máxima tras un incidente que involucró a un Airbus A-321 israelí. La situación se desencadenó cuando el vuelo, que realizaba la ruta entre Tel Aviv y Praga, perdió contacto con el control civil de tráfico aéreo. Esta información fue confirmada por el primer ministro húngaro, Peter Magyar.
En respuesta a la falta de comunicación, se activaron dos cazas JAS-39 Gripen, que rápidamente lograron establecer contacto visual con los pilotos del avión comercial. Posteriormente, los tripulantes del A-321 restablecieron la comunicación por radio con el control terrestre húngaro.
Intervención militar y seguimiento del vuelo
Siguiendo los protocolos establecidos, los cazas escoltaron al Airbus hasta la frontera del espacio aéreo húngaro. Una vez allí, el avión continuó su trayectoria según lo planeado y abandonó Hungría en dirección a Austria.
El A-321 dejó el espacio aéreo húngaro a las 20:10 hora local. Tras finalizar la misión de escolta, los cazas regresaron a su base aérea en Kecskemet.