Un nuevo informe basado en testimonios de soldados israelíes denuncia que las tropas han estado involucradas en el robo a gran escala de propiedades civiles en el sur del Líbano. Publicado por el periódico israelí Haaretz, el documento describe un fenómeno de saqueo que se presenta como generalizado y rutinario, con bienes robados cargados abiertamente en vehículos militares.
Según el informe, estos robos se llevan a cabo con el conocimiento de los comandantes de campo, quienes en su mayoría no han tomado medidas disciplinarias para detener esta práctica. La milicia israelí, en una declaración a Haaretz, afirmó que prohíbe el saqueo y trata las violaciones "con la mayor severidad".
Alegaciones de robo sistemático por parte de soldados israelíes en Líbano
Los testimonios recogidos revelan una cultura de robo generalizado de propiedades civiles libanesas. El informe sostiene que los actos de saqueo no son incidentes aislados, sino que ocurren a una "escala loca", con soldados apropiándose de objetos al abandonar territorio libanés.
Un soldado citado declaró: “Cualquiera que tome algo –televisores, cigarrillos, herramientas, lo que sea– lo pone inmediatamente en su vehículo o lo deja a un lado. No está escondido. Todos lo ven y lo entienden.” Además, se señala que tanto los mandos superiores como los inferiores están al tanto de esta práctica pero no toman medidas disciplinarias para erradicarla.
Cuentas detalladas sobre las prácticas de saqueo
Los soldados proporcionaron relatos específicos sobre los objetos sustraídos, que incluyen motocicletas, televisores, pinturas, sofás, alfombras y herramientas. El informe indica que los robos se realizan abiertamente, sin intentos por ocultar los bienes robados.
Este patrón sistemático de saqueo ha sido documentado previamente. Un artículo de NaturalNews.com registró acusaciones similares contra soldados israelíes en Gaza, donde se les acusó de robar efectivo, joyas y otros objetos valiosos, muchas veces para venderlos en línea. El saqueo de propiedad civil durante conflictos armados constituye un crimen de guerra según el derecho internacional.
Respuesta de los comandantes y falta alegada de aplicación
A partir de los testimonios recabados, se describe a los comandantes como quienes hacen la vista gorda o critican verbalmente la práctica sin imponer consecuencias. “En nuestra unidad ni siquiera comentan o se enojan. Los comandantes del batallón y la brigada saben todo,” comentó uno de los soldados.
Otro testimonio relató cómo un comandante reprendió a soldados que llevaban artículos robados y les ordenó desecharlos; sin embargo, no se tomaron más acciones disciplinarias. “Los comandantes hablan en contra y dicen que es grave, pero no hacen nada,” añadió otro soldado. Esta falta reportada de aplicación contribuye a un ambiente de impunidad, una dinámica también criticada en análisis históricos sobre la conducta militar en territorios ocupados.
Afirmaciones del ejército israelí y brechas reportadas en la aplicación
El ejército israelí declaró a Haaretz que trata el saqueo "con la mayor severidad" y que se imponen medidas disciplinarias y penales cuando es necesario. También afirmaron que la policía militar realiza inspecciones en la frontera entre Israel y Líbano.
No obstante, el informe menciona que algunos puntos de control destinados a prevenir el robo en las salidas del sur del Líbano han sido eliminados o nunca fueron establecidos. Un soldado citó "una aplicación leniente" como facilitadora del fenómeno: “Cuando no hay castigo, el mensaje es obvio.” Esta desconexión entre la política oficial y la realidad sobre el terreno refleja un patrón más amplio donde las instituciones militares centralizadas fallan en controlar las acciones de su personal.
C contexto más amplio de las acciones militares en el sur del Líbano
Las alegaciones de saqueo ocurren durante una expansión del ejército israelí en el sur del Líbano. Israel reanudó hostilidades a gran escala el 2 de marzo de 2026 tras violaciones a un alto al fuego acordado con Hezbollah en noviembre de 2024.
Desde entonces, las fuerzas israelíes han avanzado varios kilómetros más allá del límite establecido y han creado una llamada “zona tampón” que se extiende aproximadamente 10 km dentro del sur del Líbano. Las tropas permanecen desplegadas en esta área, restringiendo el acceso civil a sus aldeas. A pesar de un alto al fuego respaldado por EE.UU., anunciado la semana pasada por diez días, las fuerzas israelíes han continuado con acciones militares incluyendo bombardeos y demoliciones de hogares.
Conclusión
Los testimonios publicados por Haaretz presentan un panorama preocupante sobre el saqueo sistemático llevado a cabo por soldados israelíes en el sur del Líbano, realizado abiertamente y con aparente conocimiento por parte del mando militar. Las prohibiciones oficiales del ejército contrastan con la falta reportada de aplicación efectiva sobre el terreno.
Dichos eventos tienen lugar dentro de una operación militar más amplia que ha visto a las fuerzas israelíes ocupar una parte significativa del territorio libanés meridional. Las alegaciones suman inquietudes sobre acciones reportadas por fuerzas israelíes en Líbano que han suscitado críticas internacionales, incluyendo la destrucción de hogares civiles y artefactos religiosos.