Aviones de combate F-16 del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) interceptaron el pasado domingo una aeronave civil que ingresó al espacio aéreo restringido sobre Palm Beach, en Florida. Este área es conocida por albergar la residencia Mar-a-Lago del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Este incidente se produce tras un aviso previo en el que se reportó que un dron había volado peligrosamente cerca del avión presidencial, Air Force One, mientras se encontraba en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach, listo para despegar con Trump a bordo.
Intervención sin incidentes
De acuerdo con la información oficial, los cazas tomaron medidas ante la entrada de esta aeronave civil en un área con restricciones temporales de vuelo. Durante la operación, se lanzaron bengalas como parte del protocolo, aunque afortunadamente, la situación se resolvió sin mayores complicaciones.
En el comunicado emitido por NORAD, se detalló que «la aeronave fue escoltada de forma segura fuera de la zona […] Las bengalas lanzadas podrían haber sido visibles para el público y fueron utilizadas para llamar la atención del piloto; no representan ningún peligro para las personas en tierra». Además, se hizo un llamado a las tripulaciones aéreas para que verifiquen todos los avisos emitidos por las autoridades, especialmente aquellos relacionados con la región de Mar-a-Lago.