El gobierno de Siria ha declarado un alto el fuego inmediato a nivel nacional con las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), lideradas por los kurdos, que han tomado casi el control total del país, según informan los medios estatales sirios.
Este cese de hostilidades pone fin a casi dos semanas de combates y forma parte de un acuerdo más amplio de 14 puntos que contempla la integración de la SDF en las instituciones militares y estatales de Siria.
Detalles del Acuerdo
En una declaración realizada en Damasco, el presidente Ahmed al-Sharaa afirmó que este acuerdo permitirá a las instituciones estatales sirias reafirmar su control sobre tres gobernaciones en el este y norte: al-Hasakah, Deir Ezzor y Raqqa.
La noticia se produjo tras una reunión entre al-Sharaa y el enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, quien elogió el acuerdo como un avance hacia una “Siria unificada”.
Se esperaba que el comandante de la SDF, Mazloum Abdi, asistiera a la reunión; sin embargo, no pudo viajar debido a condiciones climáticas adversas, lo que llevó a posponer su visita hasta el lunes, según indicó al-Sharaa.
Contexto Histórico
Las fuerzas lideradas por los kurdos establecieron su administración autónoma durante la guerra civil siria hace casi una década, recibiendo un fuerte apoyo de Estados Unidos, que armó y entrenó a la SDF como su principal aliado local en la lucha contra el grupo Estado Islámico (Isis).
Con respaldo militar estadounidense, la SDF logró expulsar a Isis de gran parte del noreste de Siria y asumió el gobierno tanto de áreas mayoritariamente kurdas como árabes.
Bajo los términos del acuerdo firmado por al-Sharaa y Abdi, las autoridades sirias tomarán control de las instituciones civiles, los pasos fronterizos y los campos petroleros y gasíferos que han sustentado la autogobernanza kurda.
Implicaciones para el Futuro
Los efectivos militares y de seguridad de la SDF serán integrados en los ministerios de defensa e interior de Siria tras un proceso de selección. Además, Damasco asumirá la responsabilidad sobre las prisiones y campos de detención donde se encuentran decenas de miles de combatientes extranjeros del Estado Islámico y sus familias.
Asimismo, Damasco reiteró su compromiso de reconocer los derechos culturales y lingüísticos kurdos, incluyendo otorgar estatus oficial al idioma kurdo y declarar el nuevo año kurdo como festivo nacional. Este es el primer reconocimiento formal de los derechos kurdos desde la independencia de Siria respecto a Francia en 1946.
El acuerdo también reafirma la participación de Siria en la coalición liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico.
Este pacto se produce tras meses de negociaciones estancadas después del fracaso previo en un intento de integración. La situación se intensificó cuando las fuerzas gubernamentales sirias ingresaron a Raqqa y a instalaciones petroleras cercanas tras una retirada previa de la SDF.
Al-Sharaa había señalado anteriormente que era inaceptable que una milicia controlara una cuarta parte del país mientras mantenía bajo su dominio los principales recursos petroleros y comerciales.