El fenómeno de El Niño, que se desarrolla en el océano Pacífico tropical, está generando un impacto significativo en el clima global, y aunque el Reino Unido se encuentra a miles de kilómetros de esta región, sus efectos son palpables. Este fenómeno climático aumenta la probabilidad de condiciones húmedas y tormentosas en el noroeste de Europa durante los meses de otoño e invierno.
Según un pronóstico emitido por la Oficina Meteorológica del Reino Unido para este otoño, ya se han detectado «señales de aumento en las precipitaciones y tormentas» en el país, especialmente para noviembre y diciembre. Esta tendencia recuerda a la temporada invernal de 2015-2016, cuando un fuerte El Niño provocó una serie de tormentas que resultaron en lo que muchos expertos calificaron como las inundaciones más extremas registradas.
Efectos del fenómeno en el clima británico
Aparte de las tormentas, El Niño también puede estar relacionado con períodos de frío en el Reino Unido durante finales del invierno, aunque esta conexión no es contundente y los datos históricos presentan evidencias mixtas. Por ejemplo, la conocida Gran Helada del invierno 2009/2010 fue la más fría en tres décadas y coincidió con un evento de El Niño.
No obstante, el invierno 2006/2007 también estuvo marcado por El Niño, pero se caracterizó por temperaturas inusualmente cálidas. A medida que este El Niño sin precedentes se aproxima a su pico esperado hacia finales de 2026, los científicos seguirán vigilando su evolución y los efectos que pueda tener sobre el clima mundial.