En un contexto de creciente controversia sobre la pena de muerte en Estados Unidos, tres hombres están programados para ser ejecutados el mismo día. Anthony Darrell Hines, de 66 años, quien ha mantenido su inocencia durante cuatro años y se encuentra postrado en cama, enfrentará la ejecución en Tennessee este jueves. Esta se llevará a cabo bajo un protocolo que ya fracasó hace doce semanas con otro condenado.
Por su parte, en Alabama, Jeremy Williams, condenado por la violación y asesinato de una niña de cinco años en 2021, podría convertirse en el primer reo ejecutado del estado en 2026. Williams ha despedido a sus abogados y ha solicitado ser ejecutado. Está previsto que muera por inyección letal, y la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, ha afirmado que no tiene intención de conceder clemencia.
Ejecutaciones programadas y preocupaciones sobre protocolos
En Oklahoma, Carlos Cuesta-Rodriguez, septuagenario que no ha solicitado clemencia ni misericordia por el asesinato de una mujer en 2003, también está agendado para ser ejecutado el mismo día. Su edad aumenta el riesgo de una ejecución fallida, según expertos.
A pesar de estas ejecuciones planificadas, se observa una tendencia a la baja en el apoyo público hacia la pena capital. Según una encuesta de Gallup, solo el 52% de los estadounidenses considera moralmente aceptable la pena de muerte, lo que representa el porcentaje más bajo desde los años setenta.
Un cambio en la percepción pública
Maya Foa, CEO de Reprieve US, una organización internacional opuesta a la pena capital, subrayó que “no es un arreglo político fácil”. Aunque más de la mitad de los ciudadanos aún apoyan esta práctica, las cifras reflejan un cambio significativo en las tendencias sociales.
Este debilitamiento del respaldo se manifiesta también en la disminución del número de sentencias de muerte impuestas por jurados. En los años noventa, se emitían más de 300 sentencias anuales; sin embargo, en 2025 solo se dictaron 23.
“Esto nos dice algo muy importante: estos son ciudadanos comunes que juzgan a personas acusadas de cometer los peores crímenes y deciden qué sentencia corresponde”, afirmó Maher. “Esos jurados están cada vez más inclinados a considerar que una sentencia de muerte no es la respuesta adecuada”.
Corrección: Una versión anterior de esta historia utilizó incorrectamente una imagen de Tony Von Carruthers en lugar de Anthony Darrell Hines. Se ha corregido desde entonces.
La noticia en cifras
| Descripción |
Cifra |
| Porcentaje de estadounidenses que consideran moralmente aceptable la pena de muerte |
52% |
| Número de sentencias de muerte emitidas por jurados en 2025 |
23 |
| Número de sentencias de muerte emitidas por jurados en los años 90 (promedio anual) |
Más de 300 |