La reciente campaña de bombardeos por parte de Trump sobre las instalaciones nucleares de Irán en 2025, junto con una ofensiva aérea y un bloqueo naval este año, ha desatado una nueva oleada de amenazas por parte del régimen iraní. En respuesta, el presidente estadounidense emitió una advertencia directa.
En julio, Trump utilizó su plataforma Truth Social para afirmar que Irán había realizado amenazas «de asesinar, o intentar asesinar» a su persona. Además, indicó que tenía 1,000 «misiles listos y apuntados hacia la República Islámica de Irán», advirtiendo que podrían lanzarse miles más si el gobierno iraní cumplía con sus amenazas.
El mensaje del presidente hacia Irán fue claro y contundente. Las recientes amenazas contra él han sido igualmente explícitas.
Amenazas directas desde Irán
Durante el funeral de Khamenei, que tuvo lugar justo antes de la partida de Trump hacia Turquía, los asistentes portaron una pancarta que decía «#KillTrump». Una semana después, en una plaza del centro de Teherán, un edificio exhibía un gran mural del presidente estadounidense en un ataúd negro, con las inscripciones «We will kill Trump» y «Blood for blood» debajo.
A pesar de que Irán ha negado cualquier participación en tramas anteriores contra Trump, el mensaje tras la muerte de Khamenei y los informes sobre bajas civiles iraníes debido a ataques estadounidenses e israelíes es inequívoco.
Los iraníes afirman que la guerra está lejos de concluir y que Trump se ha convertido en un objetivo para la venganza.
Un viaje inusual
En el último tramo del regreso a Estados Unidos desde Turquía, mientras Trump y su equipo de prensa se reunían nuevamente en el mismo avión, el presidente se dirigió a los reporteros para comentar sobre la peculiaridad del viaje. Este incluyó una orden del Servicio Secreto para mantener cerradas las persianas durante el despegue desde Ankara.
«He leído todo el tiempo que soy el número uno en su lista», les comentó a los periodistas. Y añadió: «Pero si yo me voy, ustedes también se van, ¿verdad?»