El 8 de julio, imágenes capturadas en el aeropuerto de Ankara mostraron a Donald Trump abordando el avión presidencial. Sin embargo, según un informe del Washington Post, el presidente se deslizó fuera del Air Force One utilizando un camión de catering que había sido elevado al nivel del avión, en el lado opuesto al que había subido.
Posteriormente, fue trasladado de manera secreta a una aeronave militar C-32A, una versión modificada del Boeing 757 que suele ser utilizada por el vicepresidente. Esta maniobra se realizó con el objetivo de mantener la normalidad durante su vuelo.
Cambio estratégico de aeronave
El Secretario de Defensa, Pete Hegseth, abordó el C-32A por separado, utilizando escaleras externas para no levantar sospechas sobre la situación. Mientras tanto, periodistas y algunos miembros del personal de la Casa Blanca subieron al Air Force One y recibieron instrucciones de bajar las cortinas de sus ventanas sin saber que el presidente ya no estaba a bordo.
Un productor del grupo de medios presente en el avión expresó su sorpresa ante la orden de mantener las ventanas cerradas. Un fotógrafo que decidió abrir una cortina fue rápidamente instruido para cerrarla nuevamente.
Detalles reveladores
Los comentarios del productor fueron incluidos en un informe elaborado por la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Además, se observó que había dos camiones de catering posicionados tanto en la parte delantera como trasera del avión cuando llegó la prensa, y que la furgoneta de medios se encontraba demasiado atrás en la caravana para captar imágenes del presidente al embarcarse.