La ministra de Defensa, Margarita Robles, junto al jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), el general Amador Enseñat y Berea, presidió el pasado 20 de julio en Madrid un emotivo acto de condecoración. Durante la ceremonia, se impusieron once Grandes Cruces de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo y ocho Grandes Cruces del Mérito Militar con distintivo blanco a un total de dieciocho oficiales generales de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil. Este reconocimiento se otorga por su destacada trayectoria y servicio a España.
El evento tuvo lugar en el Palacio de Buenavista, sede del Cuartel General del Ejército, y contó con la presencia de diversas autoridades civiles y militares. Entre los asistentes se encontraban el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general Francisco Braco Carbó, así como la directora general de la Guardia Civil, María de las Mercedes González Fernández, además de familiares y amigos de los homenajeados.
Reconocimiento al servicio
Durante su intervención, la ministra Robles felicitó a los condecorados y sus familias, haciendo una conexión entre el orgullo que sienten por el trabajo realizado por las Fuerzas Armadas y la reciente victoria de la selección española de fútbol. Destacó la “imbatibilidad” y el “coraje” que ambos muestran en su servicio a España.
Tanto Robles como el JEME expresaron su profundo reconocimiento hacia los generales condecorados y sus seres queridos. Subrayaron valores fundamentales como la abnegación, constancia, espíritu de servicio y sacrificio, lealtad, disciplina e integridad. Estos principios son considerados esenciales para mantener un compromiso inquebrantable con España y sus Fuerzas Armadas.
Distinciones honoríficas
La Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco se concede en varias modalidades—militar, naval y aeronáutico—por decisión del Rey a propuesta de la ministra de Defensa. Este galardón busca premiar acciones o servicios que resulten destacados para las Fuerzas Armadas y la Defensa Nacional.
Por otro lado, la Real y Militar Orden de San Hermenegildo tiene como objetivo recompensar a oficiales generales, oficiales y suboficiales por su constancia en el servicio y conducta ejemplar. La Gran Cruz se otorga mediante real decreto tras ser acordado en Consejo de Ministros.