La Guardia Civil ha llevado a cabo la operación “Fragmenta”, que ha resultado en la desarticulación de una organización criminal dedicada a las estafas bancarias, utilizando técnicas de smishing y phishing. En total, se han detenido a 13 personas y cinco más están siendo investigadas en diversas localidades como Madrid, Palma de Mallorca, Valencia y Toledo. Los delitos que se les imputan incluyen estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Además, durante la operación se logró intervenir una base de datos que contenía información personal y bancaria de aproximadamente 500.000 ciudadanos, de los cuales ya se han identificado cerca de 2.000 posibles víctimas.
La investigación se inició en 2024 tras la denuncia de un afectado que perdió cerca de 30.000 euros debido a una falsa comunicación bancaria. Esta denuncia fue el punto de partida para que los agentes pudieran vincular otros casos y desvelar un entramado criminal bien estructurado que operaba en diferentes regiones del país.
Detenidos y modus operandi
A lo largo del proceso investigativo, los agentes identificaron a los 18 miembros de la organización, compuesta por 10 hombres y 8 mujeres con edades comprendidas entre los 23 y 43 años. Cada uno tenía un rol específico dentro del grupo. La fase final permitió desmantelar la organización y poner a sus principales integrantes a disposición judicial.
Los delincuentes enviaban mensajes SMS masivos haciéndose pasar por entidades bancarias con el objetivo de engañar a las víctimas para que accedieran a páginas web fraudulentas donde ingresaban sus credenciales bancarias. Posteriormente, contactaban telefónicamente con las víctimas simulando ser empleados del banco para obtener códigos de verificación necesarios para completar las transacciones.
Una vez lograban acceder a las cuentas bancarias, realizaban transferencias del dinero disponible y solicitaban préstamos preconcedidos u otros productos financieros en nombre de las víctimas, lo que incrementaba significativamente el daño económico. Luego distribuían los fondos a través de múltiples cuentas para dificultar su rastreo y blanquear el dinero obtenido ilícitamente.
Operativos y hallazgos
En la fase final de la operación se llevaron a cabo tres registros: dos en Valencia y uno en Madrid. Durante estos operativos se incautaron teléfonos móviles, equipos informáticos, dispositivos electrónicos, documentación relevante y dinero en efectivo relacionado con las actividades delictivas.
Entre el material recuperado destaca una base de datos con información personal y bancaria correspondiente a unas 500.000 personas. El análisis inicial ha permitido identificar hasta ahora alrededor de 2.000 posibles víctimas, aunque la investigación sigue abierta y no se descartan nuevos afectados.
Recomendaciones para protegerse
La Guardia Civil advierte que las entidades bancarias nunca solicitan por teléfono, SMS o correo electrónico claves de acceso o códigos de verificación. Ante cualquier comunicación sospechosa, es recomendable no proporcionar datos personales o bancarios, acceder siempre a la banca electrónica mediante canales oficiales y contactar directamente con la entidad para confirmar la autenticidad del mensaje o llamada recibida. También es aconsejable revisar periódicamente los movimientos bancarios e informar inmediatamente sobre cualquier operación no autorizada.
La investigación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Delitos Telemáticos (EDITE) junto al Equipo @ de la Comandancia de la Guardia Civil de Castellón.
La noticia en cifras
| Cifra |
Valor |
| Número de detenidos |
13 |
| Número de investigados |
5 |
| Número de personas en la base de datos |
500,000 |
| Número de posibles víctimas identificadas |
2,000 |
| Cantidad de dinero perdido por una víctima |
30,000 euros |