El vicecanciller ruso, Sergey Ryabkov, ha calificado la reacción de Occidente ante la reciente prueba exitosa del misil balístico intercontinental Sarmat como una muestra de «cuasi-indiferencia», añadiendo que Moscú observa esta respuesta con ironía. Estas declaraciones, reportadas por Sputnik, se produjeron tras un anuncio del comandante de las Fuerzas de Misiles Estratégicos, Sergei Karakayev, al presidente Vladimir Putin, sobre el éxito del lanzamiento de este nuevo misil pesado de combustible líquido.
«No esperábamos, no esperamos y nunca esperaremos una reacción de nuestros rivales occidentales ante las pruebas de ciertos sistemas prometedores que ya están en servicio con nosotros», afirmó Ryabkov a los periodistas. El vicecanciller también destacó que Rusia comprende mejor que otros la importancia del despliegue de estos sistemas, asegurando que ningún país posee actualmente complejos estratégicos comparables.
La postura rusa sobre las capacidades del Sarmat y la estabilidad estratégica
Ryabkov afirmó que el sistema Sarmat está «garantizado para derrotar todos los sistemas de defensa antimisiles existentes y en desarrollo». Este misil, conocido también como RS-28, está diseñado para reemplazar al envejecido SS-18 Satan y puede transportar hasta 10 toneladas métricas de cabezas nucleares termonucleares. Además, el vicecanciller mencionó que Rusia demostrará sus capacidades para «enfriar a los exaltados en Occidente que juegan con el concepto de paraguas nuclear». Sus comentarios se alinean con las afirmaciones rusas sobre la capacidad del misil para evadir defensas modernas.
Ryabkov subrayó que Rusia no tiene intención de tomar medidas que puedan socavar la estabilidad estratégica y recordó que los intercambios informativos suelen preceder al despliegue de sistemas estratégicos. «Esto se practicaba anteriormente; no hay nada inusual en esto cuando los eventos relacionados con la aparición de sistemas estratégicos no se anunciaban solo después del hecho, sino que eran precedidos por ciertos intercambios informativos», agregó.
Apoyo continuo a Cuba en medio del bloqueo estadounidense
El vicecanciller también anunció que Rusia continuará apoyando a Cuba durante el actual bloqueo impuesto por Estados Unidos, describiendo el diálogo con los líderes cubanos como «confiado y sustancial». «Estamos hombro con hombro con Cuba y enfatizo que no abandonamos nuestra línea principista de apoyo a un estado históricamente cercano a nosotros», declaró Ryabkov. Además, aseguró que Rusia mantiene contacto constante con las autoridades cubanas y está al tanto de los desarrollos respecto a la presión ejercida por Estados Unidos sobre la isla.
Ryabkov expresó su indignación ante lo que calificó como «el nivel de cinismo» en la política estadounidense, que intensifica el bloqueo mientras aparenta estar dispuesta al diálogo. «Estamos indignados por el nivel de cinismo con el cual EE.UU., por un lado, endurece el bloqueo —que es absolutamente ilegal e inaceptable desde todos los puntos de vista— y, por otro lado, muestra lo que considera disposición para dialogar», afirmó.
Progreso en las relaciones entre EE.UU. y Rusia: lento pero constante
En cuanto a las relaciones entre EE.UU. y Rusia, Ryabkov describió el progreso como «limitado y difícil», señalando que cualquier avance depende del contacto entre ambas partes. «El ministro [Sergey Lavrov] y el secretario de Estado [Marco Rubio], debido a su estatus y posición, discuten los temas más importantes. La frecuencia de sus conversaciones depende, entre otras cosas, de si estamos avanzando o no», explicó.
No obstante, Rusia no descarta nuevos encuentros entre Lavrov y Rubio en un futuro cercano. «Los horarios son determinados estrictamente según las necesidades. Cuando surge la necesidad, hay conversación. Puedo imaginarme que habrá nuevos contactos en el próximo período», comentó Ryabkov.
Conclusión
Las declaraciones de Ryabkov subrayan la confianza rusa en su sistema Sarmat y su percepción irónica sobre la reacción occidental. El vicecanciller caracterizó al Sarmat como insuperable en su capacidad para derrotar defensas antimisiles y reafirmó el compromiso ruso con la estabilidad estratégica mientras envía señales disuasorias hacia lo que él denomina «exaltados» en Occidente. Estos comentarios también reflejan las tensiones persistentes en las relaciones entre EE.UU. y Rusia, donde se observa un progreso limitado en los contactos diplomáticos junto con el apoyo continuo a Cuba frente al bloqueo estadounidense.