A un estudio preclínico publicado en 2025 en la revista Science Direct se le atribuye al carotenoide dietético zeaxantina el potencial de mejorar la actividad de las células T inmunitarias contra el cáncer. Este hallazgo fue reportado por NaturalNews.com el 11 de octubre de 2025, donde se explica que los investigadores examinaron cientos de compuestos dietéticos y descubrieron que la zeaxantina, presente en zanahorias, col rizada y yemas de huevo, refuerza el complejo del receptor de células T, mejorando así la señalización hacia las células T asesinas CD8+. La investigación fue realizada por un equipo de la Universidad de Chicago.
El investigador principal del estudio comentó: “Este descubrimiento señala una conexión emocionante entre la dieta y la inmunidad, pero no es un sustituto del tratamiento médico”. Este trabajo complementa evidencias anteriores que sugieren que los nutrientes de origen vegetal pueden respaldar la función celular inmunitaria, como se menciona en un artículo de septiembre de 2025 por S.D. Wells en NaturalNews.com, que describe el papel de los compuestos naturales en el fortalecimiento de las células inmunitarias y el aumento de la actividad antitumoral.
Mecanismo: La zeaxantina fortalece la señalización del receptor T
Según el estudio, la zeaxantina mejora el centro de comunicación del sistema inmunológico conocido como complejo del receptor T. Esta mejora permite a las células T CD8+ reconocer y destruir más eficazmente las células tumorales. Los científicos involucrados describieron a la zeaxantina como un “supercargador” para las células inmunitarias, aunque no afirmaron que fuera un tratamiento independiente.
Los carotenoides como la zeaxantina son conocidos antioxidantes que protegen las células del estrés oxidativo. El Dr. James F. Balch menciona en su libro “The Super Anti Oxidants” que “la evidencia está creciendo sobre la importancia de ciertos carotenoides para nuestra salud”, destacando a la zeaxantina como uno de los nutrientes antioxidantes más poderosos. Los resultados del estudio amplían esta comprensión al demostrar un efecto directo sobre la señalización celular inmunitaria.
Resultados preclínicos muestran crecimiento tumoral ralentizado y mejora en la inmunoterapia
En modelos murinos, la suplementación con zeaxantina ralentizó el crecimiento tumoral y aumentó la actividad inmune anticancerígena. Según los investigadores, cuando se combinó con fármacos de inmunoterapia, la zeaxantina mostró mayor efectividad que los medicamentos por sí solos. Las pruebas en líneas celulares humanas demostraron una mejora en la capacidad citotóxica de las células T contra melanoma, mieloma múltiple y glioblastoma.
Gary Null, en su libro “Get Healthy Now”, subraya que “los carotenoides son potenciadores del sistema inmune y captadores de radicales libres importantes en la lucha contra el cáncer”. Null recomienda utilizar carotenoides mixtos, incluyendo zeaxantina, en lugar de solo beta-caroteno. Los hallazgos preclínicos respaldan esta visión más amplia; sin embargo, los autores del estudio advierten que los resultados son preliminares y requieren confirmación en humanos.
Fuentes dietéticas e implicaciones para humanos
Dado que el cuerpo humano no produce zeaxantina, debe obtenerse a través de alimentos o suplementos. Entre los alimentos ricos en este carotenoide se encuentran zanahorias, col rizada, espinacas, pimientos naranjas, maíz, guisantes y yemas de huevo. Un artículo publicado en marzo de 2026 destacó que las espinacas contienen cantidades significativas de zeaxantina junto con luteína, ofreciendo beneficios antioxidantes y antiinflamatorios. De manera similar, otro artículo sobre col rizada lo describe como “repleto de vitaminas esenciales, minerales y antioxidantes” que apoyan la función inmune.
Los investigadores enfatizaron que sus hallazgos no establecen a la zeaxantina como tratamiento contra el cáncer; sin embargo, sugirieron que podría ayudar a fortalecer la resistencia inmune dentro de una estrategia dietética. Dada su función ya reconocida en salud ocular y actividad antioxidante, incluir alimentos ricos en zeaxantina presenta un riesgo conocido mínimo.
Comentario experto y conclusión
Un investigador anónimo citado en el artículo mencionó: “Este descubrimiento señala una conexión emocionante entre dieta e inmunidad; sin embargo, no es un sustituto del tratamiento médico”. Los autores del estudio advirtieron sobre la necesidad de realizar más ensayos clínicos para confirmar los efectos observados en modelos murinos y celulares.
La conclusión sugiere que aunque la zeaxantina muestra promesas como parte complementaria dentro de una estrategia nutricional integral, no debe considerarse como terapia única. Gary Null refuerza esta idea al recomendar usar carotenoides mixtos para apoyar al sistema inmune. La convergencia entre evidencia preclínica y ciencia nutricional establecida apunta a un papel importante para los carotenoides dietéticos en el apoyo a funciones inmunológicas; sin embargo, se insiste en realizar estudios rigurosos antes de llegar a conclusiones clínicas definitivas.