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Meta planea introducir reconocimiento facial en sus gafas inteligentes Ray-Ban durante crisis políticas

Meta planea introducir reconocimiento facial en sus gafas inteligentes Ray-Ban durante crisis políticas

miércoles 18 de febrero de 2026, 22:22h

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Meta está considerando la incorporación de reconocimiento facial en sus gafas inteligentes Ray-Ban, lo que permitiría a los usuarios identificar a extraños. Documentos internos sugieren que la compañía planea lanzar esta función durante momentos de distracción política para minimizar la oposición de grupos de derechos civiles. Esta tecnología podría escanear rostros sin consentimiento, creando "huellas faciales" sensibles de personas desprevenidas. A pesar de su historial de problemas legales y multas por prácticas engañosas relacionadas con el reconocimiento facial, Meta parece dispuesto a avanzar en este controvertido desarrollo. La propuesta plantea serias preocupaciones sobre la privacidad y el anonimato en espacios públicos, desafiando las normas legales actuales que exigen el consentimiento informado para la recolección de datos biométricos.

Meta está considerando la incorporación de la reconocimiento facial en sus gafas inteligentes Ray-Ban, una característica que permitiría a los usuarios identificar a extraños. Documentos internos sugieren que la compañía podría lanzar esta función durante períodos de distracción política, cuando los grupos de defensa de las libertades civiles tendrían menos capacidad para oponerse. Esta tecnología escanearía rostros sin consentimiento, creando biometrías sensibles de personas desprevenidas en espacios públicos y privados.

La empresa ha enfrentado un historial de costosos acuerdos legales, que suman casi $7 mil millones, relacionados con sistemas anteriores de reconocimiento facial considerados engañosos o no consensuales. Además, el plan se enfrenta a importantes obstáculos legales, ya que muchos estados exigen consentimiento afirmativo para la recolección de datos biométricos, algo imposible de obtener de transeúntes al azar.

Un avance temido por los defensores de la privacidad

En un movimiento que ha generado preocupación entre los defensores de la privacidad, Meta está desarrollando activamente tecnología de reconocimiento facial para sus populares gafas inteligentes Ray-Ban. Según documentos internos obtenidos por The New York Times, la compañía no solo avanza en esta controvertida función, sino que también considera estratégicamente lanzarla en momentos de agitación política intensa. El objetivo es aprovechar un momento en el que los organismos de vigilancia civil están «enfocados en otras preocupaciones», minimizando así la oposición organizada a un producto que alteraría fundamentalmente la anonimidad pública.

La característica propuesta, denominada internamente «Name Tag», permitiría a quienes usen las gafas equipadas con cámara escanear el rostro de cualquier persona dentro del campo visual. El sistema compararía el escaneo con una base de datos para proporcionar información identificativa a través del asistente AI de Meta. Esto transforma un dispositivo portátil en un escáner biométrico capaz de recolectar «huellas faciales» de cada transeúnte o cliente desprevenido.

Un historial problemático y sanciones millonarias

La incursión de Meta en este ámbito no es nueva; su trayectoria está marcada por fracasos legales y éticos. La compañía operó anteriormente un sistema de reconocimiento facial en Facebook para etiquetar fotos, que cerró en 2021 tras una inmensa presión pública y legal. Este retroceso llegó después de una serie de sanciones financieras significativas:

  • A $5 mil millones acordados con la Comisión Federal de Comercio (FTC) en 2019 por prácticas engañosas relacionadas con la privacidad.
  • A $650 millones por una demanda colectiva en 2021 bajo la estricta Ley sobre Privacidad Biométrica (BIPA) de Illinois.
  • A $1.4 mil millones acordados con Texas en 2024 sobre el mismo sistema fallido.

Estos acuerdos, que suman cerca de $7 mil millones, han servido como un claro veredicto del mercado sobre la recolección no consensuada de datos biométricos. La función propuesta para las gafas inteligentes replicaría estas violaciones a una escala potencialmente vasta, ignorando el precedente legal que exige consentimiento informado antes de recolectar tales datos.

Estrategia interna: controversia como desafío logístico

El aspecto más revelador del documento interno no es tanto la tecnología misma, sino la estrategia calculada para su lanzamiento. El memorándum describe explícitamente el «retroceso por parte de las libertades civiles» no como una razón para reconsiderar, sino como un obstáculo logístico a superar. Al apuntar a un lanzamiento durante un «entorno político dinámico», la compañía apuesta a que la atención pública y los recursos advocacy estarán demasiado fragmentados para montar una defensa efectiva sobre los derechos a la privacidad.

Este cálculo cínico trata cuestiones profundas sobre libertad civil y autonomía personal como meros desafíos en relaciones públicas. Sugiere una filosofía corporativa que ve los acuerdos legales como un costo empresarial más que como un mandato para cambiar el rumbo, y considera la confianza pública como una variable manipulable mediante el tiempo.

Resistencia creciente ante un panorama cauteloso

La suposición de Meta sobre que el público estará demasiado distraído puede resultar ser un error profundo. Desde su anterior debacle con el reconocimiento facial, la conciencia social y resistencia hacia la vigilancia biométrica han crecido significativamente. La reacción contra productos como Ring ha demostrado un aumento del escepticismo público. Decenas de estados han seguido el ejemplo de Illinois al promulgar leyes robustas sobre privacidad biométrica, creando un entorno legal más hostil.

Además, la divulgación misma de la estrategia interna probablemente galvanizará oposición en lugar de prevenirla. Grupos defensores, legisladores y una ciudadanía consciente son ahora conscientes del plan para introducir herramientas masivas de vigilancia a través del consumo electrónico. Este informe proporciona un punto focal para movilizarse contra cualquier intento encubierto.

Un futuro incierto para el anonimato

El debate sobre las gafas inteligentes de Meta va más allá de una simple característica del producto; representa un referéndum sobre el futuro de la privacidad en espacios públicos. Las deliberaciones internas revelan una disposición a aprovechar distracciones sociales para avanzar tecnologías que erosionan el «anonimato práctico», esencial para una sociedad libre. Con un historial documentado de fallos en privacidad y una estrategia que prioriza el oportunismo sobre la ética, los planes de Meta enfrentan un cruce crítico. Los próximos meses pondrán a prueba si los marcos legales, presión del mercado y una ciudadanía alerta pueden mantener el límite entre innovación tecnológica y el derecho fundamental a transitar sin ser identificados automáticamente por algoritmos corporativos.

Fuentes utilizadas para este artículo incluyen:

La noticia en cifras

Descripción Cifra
Acuerdo con la FTC por prácticas engañosas $5,000,000,000
Acuerdo de clase en Illinois bajo BIPA $650,000,000
Acuerdo con Texas por el sistema de reconocimiento facial $1,400,000,000
Total de acuerdos relacionados con reconocimiento facial $7,000,000,000
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