www.mil21.es
Protestas en Irán se tornan violentas con tácticas extremas similares a las de ISIS
Ampliar

Protestas en Irán se tornan violentas con tácticas extremas similares a las de ISIS

lunes 19 de enero de 2026, 21:15h

Escucha la noticia

La situación en Irán se ha deteriorado drásticamente, con informes de violencia extrema durante las protestas, incluyendo tácticas brutales similares a las del ISIS, como decapitaciones y quema de personas. Más de 3,000 personas han muerto, la mayoría manifestantes, marcando el periodo más sangriento en cuatro décadas. El régimen ha impuesto un apagón de internet que dura más de ocho días, dificultando la comunicación y el acceso a servicios esenciales. Tanto residentes como turistas enfrentan un estado de miedo y aislamiento mientras la violencia y la represión estatal continúan intensificándose. Las líneas entre protesta política y terrorismo se han difuminado, dejando al país en una crisis profunda y devastadora.

La situación en Irán ha tomado un giro escalofriante, con informes que indican que infiltrados están utilizando tácticas brutales al estilo del ISIS contra policías y civiles. Estas acciones incluyen decapitaciones y la quema de personas vivas, todo con el objetivo de maximizar el terror en medio de las protestas. Se estima que más de 3,000 personas han perdido la vida, en su mayoría manifestantes, lo que representa el episodio más sangriento en el país en las últimas cuatro décadas.

El régimen iraní ha implementado un apagón total de internet que ya dura más de ocho días, una táctica utilizada históricamente para ocultar la violencia y controlar la narrativa, impidiendo que el resto del mundo sea testigo de los eventos. Esta interrupción ha dejado a los ciudadanos atrapados, afectando gravemente servicios esenciales. Los sistemas bancarios han sido hackeados, los hospitales están desbordados y las familias no pueden comunicarse ni coordinarse de manera segura.

Un clima de miedo y sufrimiento

Tanto residentes como turistas se encuentran aislados y luchando por satisfacer necesidades básicas. Las líneas entre protesta política, terrorismo militante y represión estatal se han difuminado, creando un estado generalizado de miedo y sufrimiento.

El estallido violento que ha sacudido a Irán durante semanas ha revelado una nueva dimensión aterradora, con afirmaciones de que elementos militantes dentro de las protestas están empleando tácticas brutales similares a las del Estado Islámico (ISIS). A medida que el número de muertos sigue aumentando, la situación ha descendido al caos, atrapando a los residentes y turistas en un estado de temor e aislamiento.

Según una fuente diplomática iraní, se ha instruido a los «elementos terroristas» infiltrados en las protestas a utilizar una violencia extrema para maximizar el derramamiento de sangre y el miedo. La fuente citó información obtenida mediante inteligencia y testimonios de individuos detenidos, alegando tácticas que incluyen la decapitación de oficiales encargados del orden público y la quema viva de personas.

Destrucción sistemática

La violencia no solo se limita a ataques contra personas; también se han incendiado propiedades públicas y privadas. En Teherán, al menos 26 bancos y 25 mezquitas han sido destruidos por las llamas. Aquellos que intentan ayudar tampoco han quedado exentos: aproximadamente 53 camiones de bomberos han sido atacados en todo el país, con al menos ocho completamente destruidos.

Además, la fuente iraní alegó que estas acciones están motivadas financieramente desde el extranjero, con pagos ofrecidos por atacar estaciones policiales o incendiar vehículos estatales.

Los grupos defensores de derechos humanos informan ahora que más de 3,000 personas han muerto durante las protestas nacionales, confirmando estimaciones anteriores sobre la violencia doméstica más severa en Irán desde la revolución de 1979. Aunque se ha reportado cierta calma relativa en la capital en días recientes, la magnitud del sufrimiento indica la profundidad del crisis actual.

Aislamiento total: Residentes y turistas atrapados

Para los iraníes comunes y los visitantes extranjeros, la situación se ha convertido en una lucha diaria por la seguridad y por satisfacer necesidades básicas. El apagón digital ha paralizado la vida cotidiana, agravando problemas financieros debido a sistemas bancarios hackeados que dificultan adquirir lo esencial. Los servicios de emergencia están tensos y los hospitales luchan por funcionar bajo presión.

La atmósfera es igualmente sombría para los turistas en Irán. Estudiantes indios y peregrinos regresando del país han informado estar prácticamente confinados a sus alojamientos, desconectados de sus familias debido al control digital. Un estudiante de medicina describió un encuentro aterrador donde un hombre con un garrote encendido interrumpió su vehículo gritando con visible ira; una breve pero escalofriante visión del furor desatado en las calles.

Aunque un leve retorno a la conectividad ha comenzado a suceder, esta sigue siendo mínima comparada con niveles normales, perpetuando un estado de aislamiento e información errónea. El objetivo del régimen parece claro: controlar la narrativa y evitar que el mundo sea testigo del verdadero alcance de esta crisis humanitaria.

A medida que emergen afirmaciones sobre brutalidades al estilo ISIS entre las protestas económicas y políticas, el conflicto en Irán ha escalado más allá de una disputa interna hacia un vórtice de violencia donde se difuminan horriblemente las líneas entre protesta, militancia y represión estatal. El mundo observa una imagen fragmentada de una nación sumida en profundo sufrimiento mientras su verdadera naturaleza permanece oculta intencionadamente.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
3,000 Número de personas reportadas muertas, principalmente protestantes.
8 Días que ha durado el apagón de internet.
26 Bancos incendiados en Teherán.
25 Mezquitas incendiadas en Teherán.
53 Camiones de bomberos atacados a nivel nacional.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios